Jack Riorson.
29.
Sabrina's head of security.
"The man you want keeping your back".
Rol medio-extenso.
No nuevo en FK.
RT para difundir, dale al corazón y me paso a saludar.
#Freerol.
@_dxnielag0mez Supongo que el día antes de la boda o un par de días antes. Va a ser todo muy... ya lo verás. Sabrina nunca hace nada a medias y se centra hasta en el más mínimo detalle.
@_dxnielag0mez Ya me lo han mirado. 4 puntos. Pues porque dejaron a Sabrina ir a recogerme a la pista de aterrizaje. Un aeropuerto militar, las tantas de la mañana y muchos de los presentes pidiendo autógrafos y fotos.
Y la misión... fue jodida. No puedo decir nada más.
Me alegro.
@_dxnielag0mez Una herida en la mejilla. Me dio una esquirla de piedra que desprendió una bala. Pero todo bien. La vuelta ha sido surrealista eso si. ¿T��?
Una última vez. Lo prometo. (Monorol)
3:44 AM del 14 de junio. En algún lugar al sur de Islamabad.
La despedida había sido difícil. Jack pensaba en Sabrina despidiéndose de él en la pista de despegue mientras él subía al enorme avión de transporte militar que les llevaría hacia la zona de despliegue antes del inicio de la misión mientras recogía y escondía el paracaídas entre unos matorrales, sus compañeros de la Delta hacían lo mismo.
Las gafas de visión nocturna teñían el mundo de un color verdoso mientras se reagrupaban y se aseguraban de tener todo antes de montar en el vehículo que habían tirado en paracaídas junto a ellos para realizar la aproximación a la prisión militar que era su objetivo. James estaba preso allí y Jack no pensaba casarse sin su padrino y casi hermano. Había vuelto por él.
El viaje fue tranquilo y le dejaron en la posición acordada desde donde tenía visión del complejo y un campo de tiro claro para ir eliminando a los guardias del exterior, a un kilómetro de la prisión en si.
Observó la aproximación a pie de sus compañeros y al recibir la señal por radio abatió a los centinelas del perímetro exterior, tras lo que se dedicó a apuntar y hacer de observador mientras el resto del equipo entraba en el complejo, manteniéndose siempre en comunicación por radio con sus compañeros y con el mando.
Ya lo tenían. Y Jack sonrió hasta que vio un camión con dos docenas de soldados que se acercaban al recinto.
No dudó y disparó al conductor, haciendo que el camión volcase y empezasen a sonar todas las alarmas.
Disparó más veces y comenzó a recibir disparos a su vez, que levantaban tierra y fragmentos de piedra a su lado, pero no cambió de posición. Todos los guardias y soldados se centraban en disparar sobre su posición y no miraban al interior.
Sabía por la radio que ya estaban cerca de salir y solo tenía que aguantar unos minutos más.
Una bala le rozó el casco y fragmentos de piedra le hicieron un arañazo en la mejilla derecha de la que manó sangre, pero solo paraba de disparar para recargar.
Unos 10 minutos después, ya casi sin munición y con al menos una docena de cadáveres enemigos en el suelo, recibió la señal de retirada y montó en el vehículo, conduciendo hacia el punto de encuentro dando un rodeo.
Al llegar, abrazó con fuerza a James, asegurándole que algo tan nimio como ser capturado no pensaba que fuese excusa suficiente para no ir a su boda así que había ido a buscarle.
Los días siguientes fueron una huida hacia la costa, donde embarcaron en un helicóptero que les llevó a un portaaviones.
Y el día 17 por la noche estaba llegando al aeropuerto, cansado y con un apósito en la mejilla cubriendo su herida, así como con ojeras y cara de cansancio.
Jack siguió discutiendo con Akio, llamándole pesado y echándole en cara que le llenaba la ropa de pelos mientras que el perro gruñía y aullaba de manera juguetona mientras meneaba el rabo, miraba a Jack, luego fingía que se alejaba y seguía discutiendo.
-Perdón, nos pasa mucho- le dijo a Daniela, pasándose la mano por el pelo.
-Tengo un vuelo de muchas horas en las que voy a poder dormir, probablemente estemos toda la noche hablando abrazados. Pero como quieras- le dijo, mirándola a los ojos y riéndose cuando Akio se le tiró encima para lamerle la cara porque había dejado de hacerle caso.
-Ya, ya tranquilo- le dijo, rascándole tras las orejas.
Ya lo había preparado todo la noche anterior, con la idea de proponer ese plan a Daniela, así que había metido en su Mercedes todoterreno varias cajas con armas de distinto calibre en los asientos traseros, así como cantimploras con agua y algo de comida.
Cuando estuvo todo listo se vistió con ropa para el monte, pantalones de camuflaje, botas militares y una camiseta de manga larga. Dentro del coche tenía una chaqueta.
Se despidió de Sabrina, que estaba hasta arriba de trabajo preparando la siguiente gran sorpresa, y metió a Akio en el transportÍn dentro del coche junto con su peluche favorito y un hueso de vaca para que mordiese si le apetecía.
Condujo hasta la casa de Daniela y aparcó frente a la puerta, bajando del coche y poniéndose una llamativa gorra rosa con las letras "S.C" en la parte delantera antes de dirigirse a la puerta y llamar al timbre.
@_dxnielag0mez
-Eso espero. Y espero que si alguien se encarga de hacer algo haya una tarta de chocolate enorme- bromeó, sonriendo levemente.
Se desperezó al escucharla, lo que tuvo como resultado que Akio levantase la cabeza, atento a cada movimiento de Jack.
-¿Y me vas a dejar sin demostrarte lo bueno que soy disparando?- bromeó, consciente de que a ella no le apasionaba eso especialmente. Una simple broma sin intenciones ocultas.
Akio se puso a aullar y a discutir con Jack mientras le dejaba pequeños mordiscos en el brazo y el chico se puso a responderle, llamándole impaciente y pesado, a lo que el perro respondía con más aullidos, pareciendo que discutían.
No pudo evitar reir de pura felicidad mientras veía esa escena tan costumbrista y a la vez hermosa de Sabrina recibiendo las atenciones de Akio.
-Ya sabes lo que dicen... las mascotas se parecen a sus dueños y yo te adoro así que... además, creo que le vi el otro día tardando una hora en decidir qué ponerse. No solo se parece a mi- bromeó, acercándose a ambos una vez hubo dejado las cosas.
-Akio, ya. Déjala respirar- dijo, agarrando al perro para quitárselo a Brina de encima y luego levantándola a ella con cuidado mientras el animal discutía con Jack, aullando, como quejándose de que hubiera intervenido.
-Si, Akio. Eres un poco pesado y lo sabes- le respondía el militar, pero sus ojos no tardando en encontrarse con los de ella.
-Hola, guapa. ¿Qué hace un sitio como tú en una chica como esta?-.
"Bueno... ¿Qué decir que no haya dicho ya? Sabrina... Hoy haces 27 años y yo no puedo dejar de pensar que es una cifra especial. No porque haya sido un año extraordinario para ti, no porque hayas roto todos los esquemas y récords.
Es porque me parece increíble volver a pasar un cumpleaños a tu lado. En el último hacías 16 y sobre nosotros pesaba la sombra de mi partida, entre muchas otras cosas que no dijimos. Te regalé una talla que hice a cuchillo de uno de tus gatos y un vestido que decías que te gustaba pero que tus padres no te dejaban comprar.
Pero también es importante porque es el primero de muchos de tus cumpleaños que pasamos juntos como pareja, y quiero que sea especial. No soy tan bueno con las palabras como tú pero... quiero que tengas claro que te amo, que eres el amor de mi vida y que quiero pasar el resto de ella contigo.
Muchas felicidades, Sabrina. Cuando te despiertes mira el vestido que hay sobre el sofá, en la funda negra. Esta noche tenemos plan.
Tuyo: Jack".
Es el contenido de la carta, sellada y colocada en el lado de la almohada de Jack con mucho cuidado mientras @diluvioseternos duerme.
A parte del vestido extendido en su funda y colocado sobre el sofá, hay una pequeña cajita con una pulsera dentro y una caja de madera con relleno de terciopelo en cuyo interior se encuentra una talla de madera hecha por Jack que representa a Sabrina. El chico había salido a comprar los desayunos favoritos de Sabrina en sus sitios preferidos de la ciudad de Nueva York, donde se encuentran desde la MET Gala.
Le dio un largo trago a su cerveza mientras la escuchaba, pensando unos segundos antes de contestar, sobre todo teniendo en cuenta que al día siguiente se iba a la que esperaba fuese su última misión. Y en parte tenía que ver con la boda, no podía perder a su padrino en territorio extranjero antes de casarse.
-La parte de estética y todo eso me parece bien. Sé lo que te encanta lucirte y planear todo al mínimo detalle para que sea perfecto y lo bien que se te da- le dijo, besando su frente de forma suave con los labios fríos por acabar de beber la cerveza.
-¿Qué es para ti íntima exactamente? Porque a ver, va a tener repercusión y se van a filtrar cosas y todo eso, es imposible evitarlo completamente. Y lo de la fecha... por mi en cuanto se pueda, lo antes posible en el que de tiempo a preparar todo y que pueda venir la gente con la que queremos celebrar nuestro amor. El tema igual es decidir primero un sitio. Supongo que siendo quien eres nos pondrán fácil el sitio que sea-. Habló casi sin pausa, soltando todo lo que pensaba sobre el tema, riendo al ver a Akio correteando por ahí.
-Eso si... la tarta de chocolate de al menos 8 pisos con muñequitos nuestros arriba no es negociable-.
Era uno de esos extraños días en los que ninguno de los dos tenía nada que hacer y Sabrina le había propuesto comer en modo picnic en el jardín.
Se habían pasado la mañana cocinando, la cocina era un desastre, y ya habían puesto un mantel sobre la hierba, sentados el uno frente al otro con la comida en medio y Akio revoloteando alrededor pidiendo que le diesen comida.
Jack cogió dos botellines de cerveza y los abrió, dando uno a Brina y sonriendo antes de brindar con ella.
-Creo que nos ha quedado delicioso- le dijo, dando un trago a la cerveza y sonriendo sin poder evitarlo al ver el anillo en su dedo.
-Creo que deberíamos ir pensando en la boda- dijo de sopetón, directo como siempre.
-Quiero decir, aprovechar los ratos que tenemos para poner todo en marcha. Quiero que tengas la boda que te mereces-.
Se rascó el vientre, al descubierto al estar vestido solo con unos pantalones cortos de deporte, y dio otro trago a la cerveza.
@diluvioseternos
Jack asintió con una pequeña sonrisa para luego ponerse serio de nuevo.
-No bromearé con eso. Además, sería imposible ocultar que he vuelto. Si todo va bien será el día de mi cumpleaños y Sabrina querrá celebrar por todo lo alto- le respondió con una risa suave, aunque no llegó completamente a sus ojos.
Llevaba un par de días en el proceso de lenta adaptación mental a lo que se le venía encima y estaba más serio de lo normal. Había pasado los días anteriores pasando muchas horas en salas de planificación y memorizando planos y otras cosas y los repasaba en la cabeza constantemente.
-Te lo prometo-.
-Yo ya le tenía fichado, llevaba días vigilando la casa y le teníamos controlado. Lo peor es que... Sabrina y yo estábamos... bueno, follando, cuando comenzó a llamar al timbre. Si no, no se habría acercado tanto- dijo con cierto rubor, Jack era un soldado y era muy bruto y directo a veces pero también tenía algunas cosas un poco anticuadas como estar incómodo al hablar de temas relacionados con el sexo con una mujer que no fuese su pareja.
Suspiró, negando con la cabeza.
-Le hubiese matado en ese momento, de verdad. Pero le reduje y llamamos a la policía. Acuden rápido cuando les llamas desde Hollywood Hills- añadió eso último con cierto tono irónico, incluso molesto.
-No te hagas famosa, da muchos quebraderos de cabeza-.
Jack le agradeció con un gesto lo que estaba escuchando y le dio un trago a la botella de agua, acariciando luego a Akio en el lomo, que se movió en sueños.
-Gracias, de verdad. Ella... no está acostumbrada a esto. A que alguien se vaya para ponerse el peligro- respondió.
-Es fuerte pero... lo va a pasar mal, eso lo sé. Sobre todo porque no va a saber nada y cualquier noticia sobre la zona en la que nos despliegan le va a preocupar. Y más teniendo en cuenta lo del acosador de anoche. Le retuve hasta que llegó la policía y se lo llevó pero... obviamente que alguien aparezca en casa de noche llamando al timbre como loco...-.
Sonrió aliviado. Sabrina no iba a estar sola ni mucho menos, sus hermanas y sus amistades estarían con ella pero a Jack le aliviaba saber que Daniela también estaría con ella lo que pudiese.
-Y si podéis adelantar cosas de la boda...- bromeó -Serán cosas que no tendré que hacer yo- añadió con una sonrisa, asintiendo ante su pregunta.
-Si. Pero a nadie más. Esta fama es un inconveniente... si se corre el rumor de que el novio de Sabrina se va a ausentar un tiempo eso despertaría sospechas en ciertos círculos de la inteligencia. La excusa es que estamos preparando la boda y por eso no estamos casi en público-.
Parpadeó varias veces de forma rápida, tratando de disipar la emoción que se escapaba de su férreo control.
-Volveré. Esto es solo una precaución, ya sabes. No es algo exento de riesgo-.
De hecho era bastante peligroso, desde el salto en paracaídas en medio de territorio enemigo a todo el rescate pero no iba a entrar en detalles para no asustarla y porque era alto secreto.
-No te preocupes pero... echale un ojo a Brina si puedes, por favor-.