pues llegó un dia el señor miguel hernández y escribió "cuando a la soledad de estos retiros vengo a olvidar tu ausencia inolvidada por menos de un poquito, que es por nada, vuelven mis pensamientos a sus giros" y se quedaría tan a gusto
no se lo que quiero, ni sé qué hacer, ni lo que pensar, ni qué decir, ni cómo sentirme al respecto, no lo entiendo, no lo sé, no sé nada, solo sé que no sé nada de nada y creo que es mejor no saberlo