Tenía 3 años.
Nunca había visto una Biblia.
Ni oído hablar de Jesús.
Y empezó a tener visiones del cielo.
A pintar rostros, paisajes, y un amor que no podía explicar.
Esta es la historia real de Akiane Kramarik:
la niña que vio a Dios.
🧵⤵️
El perdón suena bien pero lo que pesa de verdad son los hechos. No volver a hacer lo mismo o demostrar una cara distinta al permitir el espacio necesario para que la herida cicatrice. Las disculpas sin cambios objetivos son humo
ya nunca twitteo pero es que, me hierve la sangre la gente joven con su móvil y sus casquitos muy bien sentaditos en el metro mientras ven a la gente mayor de pie que ni se pueden sostener…lo que nos queda 😤😤😤