Papelón gigante de Independiente. Tiró su temporada a la basura en dos partidos:
Tiene dirigentes que no quieren a su club.
Su DT no le dio forma de juego en un año.
Sus jugadores declararon hace tres días que la Copa Argentina era su prioridad y hoy erraron un penal y le hicieron el gol en el contraataque con goleada de por medio.
Un final acorde a la pésima gestión de sus dirigentes.
Independiente navega en la mediocridad.
Hoy fui por primera vez al estadio de Independiente, el Libertadores de América, y todo tiene una explicación.
En 2013, mis padres me enviaron a Dublín para aprender inglés. Cuando estaba de camino a la escuela de idiomas, un grupo de argentinos se subieron al autobús.
Alejo llevaba la voz cantante del grupo y mencionó a Independiente. Lo único que sabía de su club es que era el que más Libertadores había conseguido. Se lo dije porque no conocía a ningún jugador de la plantilla. Ambos inmortalizamos el momento con una foto que se ha recreado 13 años después en el estadio. El día que nos conocimos me comentó que Independiente había descendido a Segunda y que eso era un drama. Estuve siguiendo durante años al club y también vibré cuando ascendió a Primera.
Hoy me invitó a visitar uno de los mejores estadios de Argentina. El fútbol une a mucha gente y es un idioma universal.