Día 3..
Duele el silencio, duele la ausencia, pero más importante que aferrarme a quien se fue es aprender a abrazar la paz que merezco. Confío en que el tiempo sanará lo que hoy mi corazón apenas puede comprender.
Solo quiero que mi sistema nervioso finalmente descanse en 2026. Quiero que mi corazón deje de acelerarse cada día, salir de ese estado constante de alerta y encontrar paz de verdad. Rezo por un año donde mi espíritu pueda respirar, mi mente vaya más despacio y mi vida finalmente se sienta amable de nuevo.
2026... por favor, sé el año que devuelva la calma, la ternura y la estabilidad a mi vida 🥺❤️
Señor se que hoy tienes muchas peticiones pero escucha está mamita que te pide que lo cuides y no le sueltes su mano.
y a su maestra, que su vocación siempre esté guiada por el amor ❤️