Alguien tiene que conocerla porfavor, DIFUSIÓN. ⚠️
Aseguran que es Gallega pero hasta lo dudo no paran de salir ubicaciones
LA NIÑA TIENE ABUELOS Y UNA TIA LLAMADA SARA.
Esta mujer tiene una menor, varios gatos y perros a su cargo.
Padre en la carcel por narcotraficante
Juanma Moreno se ha negado a indemnizar a las mujeres que desarrollaron cáncer de mama por el desastre en los cribados.
Esta semana, su gobierno ha anunciado una estrategia para "blindar la tauromaquia" y que se instalen más plazas de toros portátiles.
Prioridades.
De los que casi no se está hablando es de los amigos que le acompañan. Este es Ranki.
Es el que, detrás de la cámara, dice sobre la chica que va borracha:
“Yo la estampaba contra la pared y le daba”.
Y que después llama al hombre que interviene para ayudarla “neg** de mier**”.
En el directo le explica al otro chico que le ha dicho al hombre “que tengo un trabajo como el que tengo y que no hace falta que se preocupe porque yo sé lo que está ocurriendo en cada momento”.
¿Cuál será ese trabajo? En algunos tuits afirmaban que lo decía, pero no puedo verificarlo.
Descubro el vídeo de este cerdo racista.
Intuyo que no hay jurisdicción penal española, pues esa bazofia se grabó en Japón.
Pero la reprobación social no tiene límites territoriales.
Desgraciado él; desgraciado quien le contrate y le apoye.
COLUMNA | "Mi gato Murió de un tumor cinco años más tarde, el día de Nochebuena. Yo hubiese preferido perder un riñón. Pensé que no volvería querer tanto a nada ni a nadie" https://t.co/FpHIt0Hpj5
Algo que me descoloca muchísimo de Ayuso, y creo que es una de las razones de su éxito, es que tenga los santos cojones de salir a criticar a otros a escasas dos semanas de haberla pillado agenciándose un ático de 6.3M con nuestro dinero. Cualquiera de nosotros en su lugar nos habríamos metido en un pozo y no habríamos salido en años de la vergüenza que habríamos sentido. Pero ella no, ella no solo no se aparta, sino que se sube a un atril a dar lecciones de moralidad con esa expresión fría de cuartel que pone cuando miente. Yo creo honestamente que muchos de sus votantes piensan que no es culpable porque no creen posible que alguien que ha hecho lo que ella ha hecho tenga la cara tan dura de salir ahí a hacer estas declaraciones sin inmutarse. Por desgracia sí, sí es posible. Y lo peor es que le funciona.
¿Os acordáis de la mujer que se indignaba con Alvise en un restaurante?
Pues aquí cuenta el por qué se indignó.
Estaba escuchando a Alvise soltar un bulo, decía que había unos encapuchados fuera que querían analizarlo, magrebís.
Aquí podéis ver también como eran un par de colegas suyos.
Vais a flipar.
Que haya gente que se crea estas mierdas es más flipante aún.
Miradlo entero.
La solidaridad y la empatía son opcionales.
El respeto a los tratados europeos y a los datos, no.
👇🏼
Número de entradas irregulares entre 2021 y 2026 según Frontex:
Por Italia: 478.600
Por los Balcanes occidentales: 340.600
Por Grecia: 259.800
Por España: 234.760
Por la frontera oriental: 48.000
No es tiempo de dividir. Es tiempo de seguir construyendo una UE fuerte y unida.
La derrota que ya tenían escrita
Había gente deseando que España perdiera el Mundial de fútbol. No por falta de patriotismo, sino por una forma muy determinada de ejercerlo: desear que al país le vaya mal para confirmar que uno lleva razón. En fin, que España tenía que fracasar por el bien de España.
La derrota habría permitido explicar que la selección era el reflejo de un país en agónica decadencia, que ya no valoramos el esfuerzo y que la mediocridad se había instalado también sobre el césped. Y, por supuesto, que Pedro Sánchez, convertido desde hace años en causa universal de todos los males de España, también tenía la culpa y era responsable de que Ferran Torres mandara el balón fuera.
Pero Ferran metió gol.
Algunos habían escrito el epitafio antes de que terminara el partido y la realidad, siempre tan tozuda e inoportuna, les obligó a celebrar un funeral sin muerto.
No debe de ser fácil vivir así, pendiente de que al país le vaya mal para poder demostrar que uno tenía razón. Cada buena noticia se convierte en un contratiempo y cada celebración nacional, en un problema que tumba su argumentario. Si España pierde, confirma la decadencia. Si España gana, habrá que rebuscar alguna derrota moral entre los confetis.
Pero el verdadero inconveniente de esta selección no es que haya ganado. Es la imagen de España que ha reflejado mientras ganaba.
Un grupo de chavales diversos, con historias, orígenes, ideas y maneras de vivir diferentes, jugando como un equipo. Sin necesidad de uniformarse, más allá de la camiseta. Sin pedirle a nadie que dejara una parte de sí mismo en el vestuario para poder sentirse uno de los nuestros.
Y durante unas horas ocurrió otro pequeño milagro. Algunos apellidos dejaron de resultar sospechosos, determinados orígenes dejaron de ser una amenaza y la diversidad dejó de romper España. Bastó un juego espectacular, unos cuantos goles y una copa del mundo.
Tal vez por eso esta victoria ha resultado tan incómoda para quienes llevan años dibujando un país triste, dividido y en permanente colapso. Porque, durante 120 minutos, España fue exactamente lo contrario. Fue joven, diversa, alegre y capaz de entenderse. No parecía una nación al borde del abismo, sino un grupo de personas diferentes corriendo juntas hacia el mismo sitio.
Hasta Donald Trump tuvo que felicitar a esa España. La escena tenía cierta justicia poética: el hombre que ha convertido los muros en programa político reconociendo el triunfo de un equipo que ganó sin levantar ninguno dentro del vestuario.
Y cuando ya parecía que la victoria no podía decir mucho más sobre nosotros, llegó la celebración. Allí, entre jugadores desatados, banderas y canciones, Borja Iglesias eligió Cantando, de Violadores del Verso.
No fue una elección casual. La canción habla de seguir adelante pese al ruido, de no dejarse vencer por las adversidades y de encontrar en la alegría una forma de resistencia. Era el remate perfecto para una noche en la que, frente a quienes necesitan una España abatida para sostener su relato, apareció otra mucho más alegre, diversa y libre.
La España real había ganado.