Nunca dejes de orar, incluso cuando la vida te esté sonriendo. La oración no es solo para los momentos difíciles; también es para agradecer, reconocer las bendiciones y mantener a Dios presente cuando todo marcha bien.
No puedo culpar a nadie por las decisiones en mi vida, al final lo que paso debía pasar, solo le pido a Dios que esta vez todo se haga a su voluntad pero que por favor me dé fuerzas para afrontar lo que sea que se viene🥹❤️🩹