Al pasado no lo podemos cambiar pero sí lo podemos entender y eso, al menos, logra modificar nuestro vínculo con ese pasado. Esto es lo que hace la terapia.
Freud cumple años.
Quien transformó el malestar en una vía de lectura, el síntoma en algo que habla, el deseo en una pregunta.
No fue solo un gesto clínico, también fue político: dar lugar al sujeto del inconsciente.
Un espacio donde el sujeto pueda encontrarse con sus propias contradicciones, sin perder su voz.
Inventó un lazo nuevo, el del análisis: que no impone, pero implica.
Desde entonces, algo comenzó a leerse de otro modo.