Tenían hijos, familia, amigos y toda una vida por delante. Pero ya no.
Una mujer y sus dos hijos han sido descuartizados en Las Pedroñeras (Cuenca) por su expareja y padre de los menores. Él ya ha sido detenido.
Una joven de 20 años y su madre de 45 han sido asesinadas presuntamente por la expareja de la chica en Zafarraya (Granada). Él se ha suicidado.
Una mujer de 76 años ha sido estrangulada en Fuengirola (Málaga) por su pareja, un hombre de 75 años. Él ha intentado suicidarse y actualmente está detenido.
No se puede seguir negando lo evidente y es estrictamente necesario que se condene cada asesinato sin mezclar, literalmente, churras con merinas o restarle importancia a la vida que les han arrebatado a estas mujeres.
Ya lo dice la Fiscalía General del Estado: “Es necesario alertar sobre la necesidad de combatir los discursos negacionistas de las violencias machistas. Desde 2006 hasta junio de 2023 se han registrado más de dos millones y medio de denuncias contra la mujer. Desde 2003 más de 1.200 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas. Desde 2013 hasta hoy más de 400 menores se han quedado huérfanos. Cada vez es mayor el número de menores asesinados como forma de violencia vicaria en el contexto de la violencia de género”.
Detrás de cada dato y de cada cifra hay vidas y familias rotas.
La violencia sobre la mujer existe, es injustificable y negarla nos pone en peligro a todas.
Dejemos de banalizar discursos que afectan a los derechos humanos y las vidas de las personas.
#NiUnaMenos
Si lees esto y eres de los que se pega al culo en la autovía mientras la otra persona adelanta, por favor, para ya. Tu enorme EGO no te deja ver que en caso de accidente tú también saldrías mal parado.