Esta escena siempre, siempre será de mis favoritas porque refleja perfectamente el hecho de que las personas valoramos muchísimo más que hayan estado atentos a los 'detalles' y a qué nos gusta más que regalar algo ostentoso.
Es terrible que todo el mundo esté conociendo a Evan Peters cuando se ha puesto de moda actuando de asesino psicópata no como yo que le conocí cuando estaba actuando de asesino psicópata.
Alguien me puede explicar por qué el negociete de un par de editoriales le sigue costando a las familias 300 euros al año por cada niño en edad escolar pudiendo colgar unos pdfs gratuitos en la web del ministerio de educación aunque la respuesta me vaya a tocar los cojones?