Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.
Sociedad enferma. El tipo libre, las tres mujeres sometidas, incluida la bebe.
Y el otro le saca foto riéndose como algo bueno.
ASCO, y que el mundo no diga nada indigna.