Nadie habla de cómo cuanto más te acercas a Dios más emocional te pones.
No porque estes más triste, sino porque Dios te da el regalo de sentir las cosas más profundamente, y eso de verdad es una tremenda bendición.
Se dijo en la película Comer, rezar, ama: "Deja que las cosas se rompan, no te esfuerces en mantenerlas unidas. Deja que la gente se enoje, que te critiquen; no es tu problema. Permite que todo se derrumbe, sin preocuparte por el después. Lo que está destinado a irse, se irá, y lo que tenga que quedarse, seguirá ahí. Siempre hay espacio para algo nuevo, esa es la ley de la vida. No pienses que no queda nada bueno para ti;
simplemente deja ir lo que ya no."
Increíble como los hombres quieren justificar el asesinato de una mujer con “seguro algo hizo”, “seguro se va a hacerse la linda con su compañero de trabajo”, “seguro le puso los cuernos” cuando absolutamente NADA de eso te da el derecho de MATAR y mucho menos de justificarte.
El machismo y la misoginia matan. Paraguay necesita una transformación cultural profunda. Los varones debemos educar a nuestros hijos y alumnos para que entiendan que las mujeres no son propiedad de nadie, que los celos no son amor y que ninguna relación justifica la violencia.