Un rico árabe estaba celebrando una fiesta con baile en su yate cuando dos chicas se pelearon. Las tiró al mar diciendo: «No permitiré que nadie arruine el ambiente».
“Ustedes se quejan de que en Argentina no hay cracks y Zelarayán juega todos los fines de semana. Viven hablando de Salas y Colidio”.
Gracias, Davo. Ya no necesitamos en Córdoba la atención de porteñolandia.
Pero qué bueno que alguien con tanta llegada lo vea y lo diga.