Hace cuatro años estos tres se metieron por la ventana a una Copa del Mundo y desde ahí defendieron la camiseta de la Selección como muy pocos en toda la historia. Qué locura.
Nene, ojalá mañana puedas entrar a la cancha con la misma cabeza con la que siempre jugaste.
Sin cargar con la historia, la política, las guerras ni nada de eso, solamente con tu pelota y un rival enfrente.
Nunca sentí que nos debieras nada, mucho menos después de todo lo que nos regalaste. Títulos, alegrías, emociones y, sobre todo, una forma de competir que inspira.
Pase lo que pase, mi agradecimiento ya está. No depende del resultado de mañana. Depende de todo lo que nos diste y de la forma en que elegiste jugar este deporte.
Y sí, obviamente que quiero ganar, porque todo deportista quiere ganar, pero no desde la presión o la idea de deuda, sino desde el deseo de competir y dar lo mejor.
Vamos Argentina!!💪🏼🇦🇷