Es increíble que se siga propagando la MENTIRA PATRIA, conmemorando las fiestas con Hidalgo cuando en realidad la independencia de Mexico la llevó a cabo Agustín de Iturbide - el Dragón de Hierro - el 27 de septiembre de 1821. A Hidalgo lo fusilaron en 1811, diez años antes.
💔 The absolutely heartbreaking reality some of our brothers and sisters are facing in Nigeria ✝️🇳🇬
This has absolute nothing to do with land disputes and everything with being attacked for their faith. (Persecution is a broad term for the many forms of persecution/torture that exsist)
The SAME God they are being persecuted and killed over is the SAME God we worship here freely and safely .
Is the SAME God who called us to stand with one another in
1: Corinthians 12:26.
If not now,when ?🔥
#EndChristianPersecution
#EndChristianGenocide
#PrayersForNigeria
Sources:@ _Didier.Neza (Instagram ),
Masara Kim, Evangelist Ebube Joseph
🚨En realidad van 6 secerdotes 4s3s/n4dos por Claudia Sheinbaum:
1. Padre Marcelo Pérez Pérez, mártir de Cristo Rey.
2. Padre Bertoldo Pantaleón Estrada, mártir de Cristo Rey.
3. Padre Ernesto Baltazar Ernández Vilchis, mártir de Cristo Rey.
4. Padre Jose Medina García, mártir de Cristo Rey.
5. Padre Juan Manuel Zavala Madrigal, mártir de Cristo Rey.
6. Padre Román de la Cruz Hernández, mártir de Cristo Rey.
6 sacerdotes en tan solo dos años.
3 de ellos en octubre: ¿casualidad? NO.
Al padre Marcelo Pérez Pérez, lo as3s/Nan en Octubre de 2024, al inicio del sexenio de Claudia Sheinbaum.
Al Padre Bertoldo Pantaleón Estrada, lo as3s/nan en Octubre del 2026, cuando Claudia Sheinbaum Celebrará su primer informe de gobierno.
Al Padre Román de la Cruz Hernández, lo as3s/nan
en Octubre de 2026, también al cumplir otro año del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Esto no es casualidad: esto está planeado y premeditado por la elite ani-cristiana.
👉https://t.co/Ebd8CBcK2N
@PenaNederJI@raultortolero1
🚨 Denuncia el episcopado mexicano el asesinato del sacerdote, Ramón de la Cruz Hernández
Párroco de Santa Cruz, Huejutla, Hidalgo, quien fue asesino ayer
Exigen justicia a las autoridade
Muchos sacerdotes católicos en México, estan librando una batalla sangrienta y silenciosa contra el narco... En sus misas católicas hablan de NO consumir drogas.. y alertan sobre NO tener contacto con grupos criminales (ni trabajar para ellos)... Así, muchos sacerdotes se han "ganado" el repudio de los narcos... El sacerdote Román de la Cruz Hernández, de 48 años, fue asesinado a balazos y su cuerpo fue abandonado en la carretera Tolago-Tetlapaya, en los límites de los municipios de Lolotla y Tlanchinol, del estado de Hidalgo... fue localizado este 15 de septiembre... El presbítero, párroco de la comunidad de Santa Cruz, en Huejutla, presentaba lesiones producidas por proyectil de arma de fuego de acuerdo con las primeras diligencias, además de una cartulina con un mensaje pegada en la espalda...
Tras el hallazgo, la Diócesis de Huejutla, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Arquidiócesis Primada de México y el Diálogo Nacional por la Paz (DNP) emitieron comunicados en los que exigieron a las autoridades correspondientes llevar a cabo una investigación exhaustiva y expresaron su solidaridad con la comunidad afectada.. El era un padre muy querido en la comunidad... Los documentos, fechados todos este 16 de septiembre, evitaron especular sobre el móvil del crimen y pidieron respeto a la vida en un contexto de violencia que, señalaron, ha lastimado al país... Justicia para el sacerdote Roman de la Cruz... 🙏
El mundo llora selectivamente. En Nigeria queman vivos a bebés cristianos y eso no abre un solo noticiero.
El obispo de Makurdi, Wilfred Chikpa Anagbe, lo dijo sin anestesia: lo que ocurre en Benue no es “conflicto de tierras”. Es genocidio. Yihad. Guerra de conquista. Templos destruidos, aldeas ocupadas, nombres cambiados al árabe, campesinos cristianos expulsados para que otros se queden con la tierra.
En Yelewata, junio de 2025, encerraron a gente —muchos ya desplazados— y les prendieron fuego. Dos bebés de 3 y 5 meses carbonizados. Una madre vio morir a sus cinco hijos y se tiró del techo. Un año después, nadie condenado. El obispo lo resumió con una frase que debería avergonzar a cualquier Estado: la fuerza pública habría llegado a tiempo aunque viniera en bicicleta.
Open Doors: en 2024, más de 3.100 cristianos asesinados en Nigeria. Dos de cada tres cristianos asesinados por su fe en el mundo cayeron ahí. El Parlamento Europeo ya había contado decenas de miles desde 2009. Anagbe testificó ante el Congreso de EE. UU. Días después atacaron su pueblo. Le mataron familiares. Y el titular internacional, si es que hubo, habló de “pastores y agricultores”.
Ese eufemismo es complicidad. Boko Haram, ISWAP y las milicias fulani no discuten pastos: discuten quién manda y quién reza. También matan musulmanes que no se arrodillan. Eso no borra el patrón en el Middle Belt: ir a la aldea cristiana, masacrar, quemar la iglesia, sembrar el terror y ocupar.
¿Dónde está la ONU? ¿Dónde las marchas? ¿Dónde los hashtags? El mismo coro que convierte cada conflicto en moral universal se queda mudo cuando la víctima lleva cruz. No es olvido. Es jerarquía de cadáveres.
Anagbe no pide un tuit piadoso. Pide que dejen de mentir sobre lo que están viendo. Mientras el mundo debate narrativas, en Benue siguen cavando fosas.
Never stop talking about the genocide of Christians in Nigeria.
THIS IS ISLAM. This is what Muslims do. Muslims lie, cheat, steal, and only come to destroy and enslave—and never let anyone convince you otherwise.
On this day the Church remembers your birth—the quiet beginning of the woman who would become the Mother of Jesus. Before the annunciation, before Bethlehem, before the cross, there was you: a daughter of Israel, prepared by grace, whose “yes” would change the world.
Thank you for your courage and your humility. Thank you for receiving the Word and giving Him flesh. Thank you for standing at the foot of the Cross when almost everyone else fled, and for remaining a mother to the disciples He entrusted to you.
Blessed are you among women, and blessed is the fruit of your womb, Jesus.
Pray for us now and at the hour of our death. Teach us to listen as you listened, to trust as you trusted, and to love Him as you loved Him.
Happy feast of your nativity, Mother of God.
#CatholicX
NEPAL. Ningún niño debería tener que enfrentar tal dolor💔
Esta niña que, tras perder a sus padres en las circunstancias de Nepal, asume la responsabilidad de su hermanito menor… 🙏
A Nigerian Christian man shares his testimony after the Islamic massacre of his village:
“All the houses were set on fire and all our grain was burned. This morning we buried 29 people.” Why is no one protesting for them?
If Lindsay Clancy is found innocent because hormones made her emotionally unstable, women better be very careful celebrating that verdict.
Because the law loves PRECEDENT.
From that day forward, every job application is going to have a new question:
“Are you currently hormonal?”
“Well, I’m a woman.”
“Thank you. I think we’ll be going in another direction.”
You can’t carry a weapon anymore. No female police officers. Sorry, but we cannot hand a loaded gun to somebody whose legal defense might eventually be, “My hormones were acting up.”
No more high-stress jobs, either. No air-traffic controllers. No surgeons. No nuclear-launch codes. One bad hot flash and boom 💥 Canada is glowing.
And women definitely can’t be judges. How can you decide whether somebody else is emotionally stable when your own gender just established in court that hormones can make you kill three people?
No female politicians, either. You can’t be trusted to run the country if, according to your own argument, your endocrine system occasionally takes over the government.
And custody hearings are going to change overnight.
The judge will say, “Ordinarily, children belong with their mother. However, according to the Lindsay Clancy precedent, she may be only one hormone away from a Netflix documentary. The children go with Dad.”
Dad doesn’t know their shoe sizes, the pediatrician’s name or which one is allergic to peanuts, but his testosterone has never been successfully used as an insanity defense.
Feminists spent a hundred years saying women are not hysterical, irrational creatures controlled by their biology and one defense attorney walks into court and says, “Ladies and gentlemen of the jury… have you considered the uterus?”
You cannot demand equal authority and then ask for discounted accountability.
If women want equal rights, great. But equal rights come with equal wrongs.
Otherwise, that glass ceiling is about to become a padded ceiling.
Sometime I think back to who I was before I had kids. I didn’t really want to have kids. I was the career girl. The travel girl. The host the parties girl.
If I could go back I would tell myself one thing:
You won’t miss any of this.
But once you have kids, you will spend the rest of your life missing every version of who they were.
You will miss the newborn sounds.
You will miss the crawling.
You will miss rocking them to sleep.
You will even miss the crying and the mess.
Every old photo you see will make you long for a version of them that will never exist again, because they are life.
Of course it is hard. But it is the best kind of hard.
J’ai 68 ans, un motard qui a plus de kilomètres sur ses bottes que la plupart des hommes n’en rêvent, et trois ans après avoir perdu ma femme, je ne pensais jamais que la vie me réservait encore de grandes surprises. Puis, par pur hasard, j’ai rencontré Maya.
Elle avait quatre mois, allongée dans l’unité de soins intensifs pour nouveau-nés, pleurant comme si le monde avait déjà renoncé à elle. Née avec un syndrome de Down, un grave défaut cardiaque et une addiction à la méthamphétamine dès la naissance, elle avait été refusée par douze familles. Trop de complications. Trop de risques. Trop cher. On se préparait à l’envoyer en institution.
J’avais atterri par erreur au mauvais étage en rendant visite à un pote quand une infirmière m’a vu là, debout dans mon gilet de cuir, et m’a dit : « Ce bébé pleure depuis des heures. Rien ne la calme. Vous voulez essayer ? »
Je l’ai prise dans mes bras, je l’ai serrée contre ma poitrine et j’ai commencé à fredonner une note basse et grondante – la même façon que j’avais autrefois pour calmer ma Harley par les matins froids. Maya a arrêté de pleurer instantanément. Sa petite main s’est enroulée autour de mon doigt, et quelque chose dans ma poitrine, qui était gelé depuis le décès de ma femme, s’est remis à rugir avec force.
Je suis revenu tous les jours pendant deux semaines. Quand l’assistante sociale a dit qu’ils n’avaient d’autre choix que de l’envoyer dans un foyer collectif, je l’ai regardée droit dans les yeux et j’ai dit : « Non. Je la prends. »
Ils m’ont exposé toutes les raisons pour lesquelles je ne devrais pas : mon âge, mon mode de vie, les chirurgies à venir, les années de thérapie et de soins spéciaux. J’ai écouté tout ça, puis je leur ai dit la seule chose qui comptait : « Elle mérite de grandir avec quelqu’un qui la choisit. »
Mes frères motards sont arrivés comme une cavalerie. Ces types rudes, tatoués, ont passé tout un week-end à peindre sa chambre d’un jaune soleil doux et à se bagarrer avec un berceau qui nous a pris trois heures à quatre pour l’assembler. Ils ont apporté des couches, des vêtements et assez de plats en casserole pour nourrir une compagnie. Pour la première fois depuis des années, ma maison était vivante.
À cinq mois, Maya est passée sur le billard pour une chirurgie à cœur ouvert avec seulement soixante-dix pour cent de chances de s’en sortir. J’ai attendu six longues heures dans cette salle d’attente, promettant à Dieu tout ce qui me passait par la tête. Quand le médecin est enfin sorti avec un sourire, j’ai pleuré comme un gosse.
Aujourd’hui, Maya a neuf mois et c’est la lumière la plus éclatante de mon monde.
Elle sourit dès que j’entre dans la pièce, s’illuminant comme si j’étais la meilleure chose qu’elle ait jamais vue. Son petit rire remplit la maison quand je fais des grimaces idiotes ou que je la fais danser dans le salon sur d’anciennes ballades rock. Elle atteint ses étapes avec cet esprit de combattante têtue que j’ai appris à aimer tant. Le défaut cardiaque est derrière nous, et chaque jour elle grandit plus forte, plus heureuse et plus curieuse du monde.
Je sais que je ne serai pas là pour toute sa vie. Je suis vieux, et la route que j’ai parcourue a été longue. Mais je serai là pour chaque jour qui me reste, et j’ai déjà pris des arrangements avec mes frères et leurs familles pour que Maya ne connaisse jamais un jour sans amour ni protection.
Elle n’était la bébé de personne autrefois. Maintenant, elle est la mienne – complètement, farouchement, et pour toujours.
Chaque soir, je la couche dans sa chambre jaune, je l’embrasse sur le front et je lui murmure la même chose : « Tu as été choisie, petite fille. Tu es désirée. Tu es aimée au-delà de toute mesure. »
Et tandis qu’elle s’endort avec mon doigt encore dans sa petite main, je réalise quelque chose de magnifique : je n’ai pas seulement sauvé Maya.
Elle m’a sauvé.
Je suis l’homme le plus chanceux qui ait jamais vécu.
@KingMVP225