Mientras en River estuvieron tres años defendiendo a Nacho Fernåndez mientras se arrastraba, esto es el Real Madrid.
Diferencia de exigencia, simple.
Nunca voy a perdonar que tipos como este lo hayan ovacionado. Nunca me subà a su barco y nunca lo voy a hacer, mil pruebas tiene de que es la cara de la derrota hace años.