Oración a San Miguel Arcángel en la madrugada
San Miguel Arcángel, príncipe de la milicia celestial,
acude a mí en esta madrugada.
Son las horas más oscuras de la noche y no logro conciliar el sueño. Vengo a ti con el pecho oprimido, con un peso que no me deja respirar, con mi mente llena de pensamientos que no me dan paz. Tú que estás de pie junto a mi cama, con tu espada y tu escudo, tú que ves lo que yo no puedo ver, te lo ruego, quédate aquí conmigo.
San Miguel, toca mi pecho. Ahí donde siento esta angustia anudada, ahí donde parece que se ha acumulado todo el dolor, el miedo y la preocupación. Pon tu mano luminosa sobre mi corazón y saca de mí todo lo que me está haciendo daño. Llévate esta opresión, esta ansiedad que me despierta, esta tristeza que no me deja descansar.
Defiéndeme de mis propios pensamientos, de esos que me atormentan en la oscuridad. Defiéndeme de todo espíritu de angustia, de insomnio, de desesperación. Cúbreme con tu manto, ilumina esta habitación con tu luz dorada y haz que tu paz entre en mi cuerpo.
Te entrego esta noche mi corazón cansado, mi mente agotada, mi respiración entrecortada. Sopla sobre mí tu aliento de fortaleza. Que tu luz disipe toda sombra que intenta quedarse en mi interior.
San Miguel Arcángel, no me dejes sola en esta madrugada. Quédate velando mi sueño, guarda mi descanso, y permíteme despertar mañana liviano, en paz, y renovado en la fe.
Amén.