Usar gafas blue-blockers unas horas antes de irse a la cama ayuda a que la luz azul artificial no inhiba la producción de melatonina, y reduce la activación cerebral nocturna, mejorando el sueño, el estado de ánimo, la salud mental y el rendimiento en el trabajo.
Adaptación al mercado. Ya no es un sitio para la salida familiar puntual porque ya no existen las familias, sino un lugar al que van adultos solos, con prisas, para quitarse el hambre de forma cómoda y automática.
Almeida, al igual que haría Ayuso, prioriza a los hijos de los inmigrantes irregulares sobre los hijos de los españoles, cuyos antepasados levantaron lo que tenemos.
No es solo que no acepte la prioridad nacional, sino que en su comunidad aplica la prioridad extranjera. El desarraigo sobre el arraigo. La ruptura sobre la continuidad.
Hoy han salido las listas provisionales de admitidos en guarderías de Madrid para el próximo año.
Antes de ponernos a bucear en porcentajes de extranjeros, miremos los criterios de baremación. Se habla mucho del futuro sistema de puntos aplicando la Prioridad Nacional, pero es que este ha sido el de 2026-2027 en Madrid:
En Madrid ser ilegal DA PUNTOS para entrar en la guardería. No es ninguna broma. Prioridad extranjera.
1,5 puntos, los mismos que a un niño discapacitado.
Es IMPOSIBLE que un español les supere, incluso estando éste viviendo debajo de un puente.
"Quien siembra vientos, recoge tempestades".
Mientras algunos siembran el mundo de guerras, León XIV siembra la paz, con valentía y coraje.
Será un honor recibirle en España dentro de unas semanas.
Pues yo saco otra conclusión: desde la derecha tenemos que vigilar muchísimo la situación económica, el exceso de burocracia y los casos de corrupción.
Orbán ha ganado la batalla ideológica, la ganó definitivamente en 2022. Magyar es solo un oportunista que ha jugado a ser ideológicamente lo mismo que Orbán, pero con una imagen renovada.
Se ha movilizado la gente más que a favor de Magyar en contra de Orbán. Y no es por el supuesto autoritarismo, eso importa entre cero y nada. Quizá solo sea desgaste, pero la gestión económica de Orbán ha dejado mucho que desear.
Pese a tener mayoría constitucional, sigue habiendo demasiada burocracia, la inflación ha sido altísima y la vivienda inaccesible.
El ciudadano medio húngaro no valora el hecho de no tener inmigrantes tercermundistas, nunca los ha tenido. Lo que se valora es el día a día, la tranquilidad y la prosperidad.
De todas formas, Orbán volverá reforzado tras esta experiencia. Y quizá volverá, como en Polonia la derecha, junto con nuevos partidos jóvenes, identitarios, como Mi Hazank.
Podría blindarse al derecho a la vida y el apoyo a la mujer en la promoción de la maternidad en este invierno demográfico. Pero no, el Gobierno prefiere blindarse, proponiendo un cambio constitucional en favor de la muerte, utilizando a las mujeres como coartada ideológica.