Si un día me ves amando a alguien más, por favor no me escribas ni me busques. No intentes confundirme. Solo quiero que sepas que, antes de soltarte, le pedí a la vida cien millones de veces que fueras tú.
Si un día dejas de saber de mí, recuerda que te quise de verdad. Te hice mi prioridad, no porque no tuviera opciones, sino porque, entre todos, siempre te elegía a ti. Incluso cuando tú no me elegías a mí. Ojalá mi ausencia te dé la paz que mi amor nunca logró darte.