Mientras estaba en el tocador del bar hablando con una amiga, entró una señora alta rubia de aprox 40 años, lo que se dice mujeron de verdad. Pidió que la ayudaramos a desvestirse para ir al baño. Nos sonrojamos JAJAJA bye
Soy el claro ejemplo, de que para alejarme de algo, primero tiene que destruirme por completo. Y no es falta de amor propio, es la bendita fe que tengo en creer que todo puede cambiar