Ecuador acaba de hacer el partido más importante de toda su historia. Le ganó a Alemania, una cuatro veces campeona del mundo. Fue mejor, fue superior, la pasó por arriba. La hizo chiquitita.
Ecuador no es una selección pechofria, acaba de cambiar la historia para siempre. Salud!
Gracias a los jugadores y al técnico que, a pesar de las críticas, los insultos y los malos ratos que pasaron, lograron recuperarse y darle esta inmensa alegría al país entero.
¡Mañana, feriado!
Viva el Ecuador.