Aguantaría su peso cuanto pudiera, no debía de preocuparse por ello, si fuera molesto, ya lo habría apartado.
—Sabine, mírame —reclamó—; estoy orgullosa de ti.
No hubo mentira, ni siquiera maquillaje en sus palabras. Sabine había hecho un trabajo impecable. El peso >
La mano que tenía en su costado apretó ligeramente con mayor fuerza, agarrando parte de la tela de su prenda superior, como si sintiese que si la dejaba ir terminaría despertándose en las frías sábanas negras de su dormitorio sin rastro de Ling por ningún lado.
ㅤㅤ〝 Con que +
< de cargar con todo a sus hombros, la actitud de su contraparte, estar separadas a pesar del deseo de sostener la una a la otra.
—Cada acción que has tomado, que hemos tomado, nos ha llevado a este instante, el instante en el que las dos estamos juntas. Por mucho >
Con su otro ropaje, no era tan directo cada contacto, le sacó un sonrojo sentir su mano atrapar su cintura.
—Deja el arma a un lado y vamos a tumbarnos. Hoy hace una buena tarde que disfrutar. No pasará nada por unas horas.
De ser así, la taza tomaría para con la mano libre hacer lo propio con la cintura ajena, atrayendo hacía sí a la contraria.
Un beso dejó en su sien, cariñosa.
──────A mi siempre me tendrás contigo, mi amor.
Rifle en mano, se mantenía cerca de la sanadora cual perro guardián, pero sentir cómo la mujer llamó su atención de aquel modo le trajo un escalofrío.
Su rostro giró hacia ella.
──────¿Qué pasa, cariño?
< tanto? Al principio pensaba que era una muestra de tus emociones comprimidas en el espectro, luego, al ver cómo evolucionaba, deduje que era vida propia.
Una pequeña risa escapó de sus labios ante la lamida. No dudó en abrazarlo, si es que podía.
—De haber podido, te habrías venido conmigo, ¿verdad? —preguntó al pequeño espectro.
Su mirada volvió a la mujer, devolviéndole la atención.
—¿Por qué me quiere >
—En cuanto fue "mencionado" las sombras empezaron a formarse a los pies de Sage, dando así con la viva y espectral forma del merodeador, el cual no tuvo ningún tipo de reparo en flotar con premura hacia la sanadora. Arrimó su rostro a ella y le doy un gélido lametón en +
—Tal vez os veo como sois y no como queréis mostraros. Hablando de… ¿dónde está mi pequeño? Hace mucho que no lo veo…
Su mirada echó por el lugar, los dioses sabrían donde estaba.
—Hazal… no me estaba burlando de ti, me gustan los gatos, que tengas una actitud similar a ellos se me hace enternecedor, significa que los aprecias tanto que aprendes de ellos, me parece noble.
Al pequeño dormilón dejó sobre las piernas de Fade antes de alzarse >
< que les tienes… —confesó.
Al pequeño tomó como un bebé con tal de poder acariciarle la tripa.
—No me refiero a este tipo de gatos, él es… descuidado y necesita de atención, más bien al atento felino que no suele entregar su confianza a cualquiera.
No esperó aquella reacción tan defensiva de parte de Fade, mas al escuchar su última comparativa, no pudo evitar dejar escapar una risa de sus labios, ¿cuándo fue la última vez que rió así?
—Hazal, solo estaba bromeando. Aunque sí me parece enternecedor el cariño >
Su cabeza echó hacia atrás, apoyando la nuca en el sillón del sofá.
—¿No te gustan los gatos como para que te comparen con ellos…? Pensaba que por tu calzado sí.
No respondió a su pregunta, era encantadora aquella imagen como para emanarlo con palabras.
Qué tierno se le hacía pensar en Fade durmiendo con el pequeño gato en su cama, tan encantador…
Cuando por su pensamiento preguntó, dudó en si responder o dejarlo estar.
—En que me recuerdas a ellos. A los gatos. Siempre que veo una imagen de ellos lo pienso.
—Los entrenamientos van a ser mucho más estrictos desde ahora, Liam abrirá más la mano a Sabine y Wayley para entrenar a todos.
El bostezo del pequeño le sorprendió, por lo que lo dejó entre sus piernas, acariciándolo con mimo.
La pregunta de Fade llamó su atención, >
< llevando su mirada ante ella.
—¿No es lo normal…? Si tratas bien a los animales, lo normal es que se sientan cómodos a tu lado, ¿no es así…?
Un pensamiento instrusivo sobre la actitud de Fade >
< apartarme. Aunque sea doloroso, puedo volver al ruedo cada vez que se necesite.
Al pequeño alzó con tal de poder dejar un beso en su cabeza.
—Skye y Miks se centrarán en no dejaros morir, yo en ellos dos, sobretodo en Skye, ese es el acuerdo.
Al ver cómo el pequeño reclamó su atención, lo tomó entre sus brazos, acariciándolo en lo que el ronroneo se apoderó de la sala.
—Todo seguirá igual por el momento, Omega quiso quitarme del medio y seguirá intentándolo, pero ya sabe que mataros no es la opción de >