La neurociència ha demostrat que s'aprèn millor prenent apunts a mà que amb l'ordinador. No és opinió ni ideologia: assajos amb elèctrodes al cap i mètode científic.
Llavors per què encara tenim chromebooks a les aules?
El Reino Unido dejó de obsesionarse por las innovaciones educativas, volvió al esquema tradicional y se ha encontrado con que está en los primeros puestos.
Ahora vuelven con «paz, casa y trabajo» y a desempolvar frases de Lenin.
Pero ya gobernasteis. Pablo Iglesias fue Ministro y vicepresidente del Gobierno y tú Ministra. Mientras hablábais de identidades no binarias y convertíais la política en una batalla cultural permanente, millones de trabajadores seguían haciendo cuentas para llegar a final de mes. Y desde el Gobierno que integrabais siguieron autorizándose exportaciones de material de defensa a Israel.
Eso no es una izquierda revolucionaria. Es una izquierda perfectamente integrada en el sistema, que utiliza símbolos y lenguaje obrero mientras administra lo existente.
La clase trabajadora no necesita que le expliquen cómo debe hablar, qué identidad debe adoptar o qué palabras son suficientemente progresistas. Necesita salarios con los que vivir, vivienda accesible, servicios públicos fuertes y poder real frente a quienes poseen la riqueza.
Podéis citar a Lenin todo lo que queráis. Lenin no quería gestionar mejor el capitalismo desde un ministerio. Quería que los trabajadores conquistaran el poder.
La izquierda que sustituye la lucha de clases por marketing, cargos y guerras culturales no es la alternativa al sistema. Es una de las mejores garantías de que nada fundamental cambie.
Y esa izquierda hay que barrerla políticamente para que vuelva a existir una izquierda de clase.
Si pones precio a un riñón habra gente que venda uno suyo por necesidad. Será para el que mas pague y éste te contará que tiene derecho a tener uno y que eres una mala persona por negárselo.
Ahora con bebés.
EL PEDAGOGISMO Y SU CONTRIBUCIÓN AL DESASTRE EDUCATIVO: RELATIVISMO Y DOGMATISMO.
La enseñanza debe encargarse de transmitir, a través de la ciencia, verdades compartidas: eso que llamamos conocimiento.
Lo que el pedagogismo ha traído a la enseñanza es justo lo contrario. Y aún cosas peores como comentaré.
Frente a la razón compartida, independiente de tus gustos, afectos y opiniones, esta gente predica la preponderancia del relativismo y de la percepción subjetiva para organizar la escuela.
Someten la escuela a lo emotivo y lo subjetivo, y pretenden para el profesorado, diciéndose de izquierdas, la labor de tratar terapéuticamente a cada alumno en su individualidad y sus apetencias.
La clase ya no sería un grupo solidario que avanza en la adquisición de conocimientos, sino 25 o 30 individuos a los que hay que ayudar a expresar sin frenos ni límites su sabiduría interior. La de cada uno, pues cada uno lleva un pequeño genio dentro al que hay que condecorar con todos los méritos por ser como es. Por ser como sea.
La receta perfecta para disolver cualquier sociedad en el caos.
Pretenden que los docentes nos dediquemos a atender y potenciar la expontaneidad, muchas veces anárquica y caprichosa, de niños y adolescentes.
Y resulta que la escuela, en lo que tiene de intento de construcción de una sociedad cohesionada que progresa, es justo lo contrario.
Es el lugar donde el alumno aprende a vivir en sociedad y a regular, a través de hábitos, estudio, adquisición de conocimientos, límites y normas, sus impulsos.
Pero, tan grave como lo anterior, es el carácter dogmático del pedagogismo, que convierte en imposible el debate y el diálogo.
Los pedagogistas son los portadores de la verdad y no dan oportunidad al desacuerdo.
Al que pone en duda sus planteamientos no le dan posibilidad de redención: bloquean en las redes, incluso sin conocerte, intentan cancelar a quien duda de sus planteamientos o denigran sin miramientos.
Estos señores no dan pie a confrontación de ideas alguna. Lo suyo es cuestión de fe. Ellos portan la verdad y contra quienes no lo aceptan, practican la denigración o los intentos de cancelación, como decía.
Así, esto es muy frecuente, el enemigo, sea un profesor, un sociólogo o cualquiera, no está equivocado en sus planteamientos como profesor o sociólogo, sino por rancio, rojipardo o facha. Practican una deshumanización totalitaria.
Y esta gente ha llegado hasta aquí con estas armas y estos planteamientos irracionales.
Sin embargo, empieza a ser evidente, vista la marcha actual de la enseñanza, adulterada con sus predicaciones a través de las mismas leyes, que hasta aquí han llegado.
El sistema educativo en España se mantiene gracias a miles de profesores anónimos y sin Tiktok que todos los días, contra viento y marea, tratan por todos los medios que sus alumnos aprendan y amen el conocimiento.
Sin ruido mediático, sin etiqueta de experto y sin mesianismo.
Esta es una de las noticias del año: dos matemáticos españoles, protagonistas de la anunciada resolución de uno de los problemas del milenio. Ambos cuentan su historia a @pflis:
https://t.co/467owILJZA
Vaya paradoja que el tiempo de los peores resultados en el informe Pisa coincida con el mayor número de niños con altas capacidades. A ver si es que lo que antes era normal, ahora le llamamos “alta capacidad”.
No hay crisis más grave que la educativa: Sin educación la soberanía popular es menos soberana, las almas se desertizan, los puños sustituyen a las palabras, las inteligencias se embotan, la atención se mercantiliza y se hipoteca el futuro económico de los jóvenes y del país.
Ni @jk_rowling, ni quienes pensamos como ella, odiamos a las personas trans. Les deseamos lo mejor. Pero defendemos:
-la libertad de expresión
-la realidad
-los derechos de las mujeres
-la salud de las y los menores.
Lo explico hoy aquí:
llega un momento de tu vida en el que debes dejar de culpar a tu profesor de lengua de segundo de la eso de la indiferencia que te provoca la lectura. a muchos tampoco os importaba educación física y ahora vais al gimnasio… las decisiones de vuestra vida adulta son vuestras
Ceutí: "¡Llévatelos a La Mareta, a Moncloa! En esta ciudad es insostenible. Me da pena un niño con hambre y le doy un bocadillo. ¡Han entrado niños de 30 años fumándose porracos, esa es la verdad, hartándose de beber y acosando a las mujeres por la calle!"
Hoy toca desahogo. Soy consciente de que será un grito silencioso que se perderá entre millones de tuits airados, impotentes. Sé que no logrará ningún efecto, nada cambiará porque nadie quiere que lo haga. Asumo que lo que ahora me rompe no se recompondrá con mil insultos ni menciones a las madres de incompetentes que deciden mi destino.
Pero no puedo más. Estoy agotada, hastiada, me sale el rencor por cada poro y la ira se esconde tras cada palabra.
Porque hoy hemos constatado lo que ya sabíamos: el Gobierno de Pedro Sánchez nos vendió a los invasores, permitió que 80.000 hombres en edad militar violaran nuestras fronteras y a nuestras mujeres. Colaboró con el enemigo para que una ciudad se hundiera entre heces y meados de los pobres niños marroquíes y debiera usar, por primera vez, sprays de pimienta para defenderse de esos mismos pobres niños.
Y todo porque al sátrapa aupado al poder por un proxeneta, Marruecos le descubrió sus secretos, esos que, con toda seguridad, dejarían a Tiberio a la altura de un tierno aprendiz. Sánchez es Fernando VII vendiendo a sus compatriotas a Napoleón, pero ahora el corso se ha convertido en un marroquí salido aficionado a los jóvenes. No somos carne de cañón para un genio militar, nos han entregado a un Jorge Javier con chilaba. Tampoco somos invadidos por un ejército ejemplar, ahora nos atacan seres que cagan en el mar y se arman con machetes mientras nuestros militares carecen de posibilidad de defensa. Y así no hay nación que sobreviva.
Ceuta es la España que nos espera a todos y, sin embargo, todavía la mitad de los españoles no se han dado cuenta, drogados de sectarismo, cegados por décadas de un pacifismo absurdo que destruye culturas y abre la puerta a bárbaros. Ellos serán los primeros en caer.
Y al tiempo, los ceutíes han demostrado todo el valor que creíamos enterrado bajo toneladas de adoctrinamiento, de feminismo tóxico, de feminización del hombre y victimización de la mujer. Se han rebelado y por eso las Alba Carrillo, las Santaolalla y las Afra las atacan, esas mujeres son la fuerza y el valor de los que las Frinés del poder carecen. Las odian porque les recuerdan que la dignidad existe.
Esas mujeres ceutíes son Manuela Malasaña y Agustina de Aragón, cada una de sus palabras rezuma el valor que a nosotros nos falta. Cada uno de sus gestos avergüenza a los que, con sus voluntades compradas, las insultan y denigran.
Y hoy también Pedro Sánchez, el presidente que debería defenderlas, les ha dicho que toca joderse, que se acostumbren a no salir solas a la calle, que sus hijas ya no serán libres, que su vida está acabada porque la existencia de los invasores tiene más importancia que la suya.
Pero aquí seguimos nosotros, mirando atónitos y clamando al cielo, protestando pero inanes, sumisos, acostumbrados al goteo diario de indecencia, aguantando y esperando a que un milagro con plazo fijo electoral mande al traidor al pozo más profundo.
Pedro Sánchez no tiene perdón, pero nosotros tampoco.
llenamos las clases de empatía, de mandalas, de educación emocional, batucadas, sentimiento, participar, de demonización de la talla 38 y de la familia tradicional para que fueran libres y se nos olvidó enseñarles a leer. El Cuaderno en @abc_es https://t.co/1ed2J7mAfG
Sobre las pruebas PISA: mientras no nos dejen enseñar y evaluar como corresponde, y la falta de aprendizajes no tenga las consecuencias necesarias (volver a estudiar hasta alcanzarlos y repetir si es necesario), este desastre solo se agravará.
Todos sabemos que los catastróficos resultados de PISA son culpa de la lista de los reyes godos y de los afluentes del Duero.
Nada han tenido que ver décadas de facilismo, chorricompetencias, Inteligencias Múltiples, Estilos de Aprendizaje y demonizar los contenidos y la memoria.