Tampoco hay que agrandarse tanto. Le ganamos a un club que no juega la Libertadores desde 2023, que no gana un mano a mano sin penales desde 2020 y que la ganó por última vez cuando Mastantuono ni había nacido.
Calma.
Este fue el primer partido de Pipo en cancha de boca, hace casi 40 años:
Ganó con una pelota naranja, dio la vuelta olímpica y vio cómo la hinchada de River prendía fuego la bombonera.
Lo amo incondicionalmente a Gallardo. No voy a entender nunca que le peguen ni lo voy a compartir por más análisis objetivo que hagan. Él es River y lo demostró una y mil veces. Hoy una vez más. Por la felicidad que me dio yo tengo una deuda eterna con él.