Los marroquíes nacidos fuera de Marruecos se sienten tan orgullosos de Marruecos que para entrar en EEUU usan pasaportes españoles.
Hay que desnacionalizarlos: no son españoles étnicos y tienen la doble nacionalidad en fraude de ley porque no renuncian a la marroquí.
🚨🇲🇦 Achraf Hakimi: “They call us the BRAZILIANS OF AFRICA for a reason.” 🇧🇷
🚨🇸🇳 Kalidou Koulibaly (Senegal captain): “No offense, but we usually call them the towel thieves.” (laughs) 😆
Los creadores de “los trajes y corbatas de Camps eran el peor escándalo de la democracia” les traen ahora “las joyas millonarias de ZP eran un regalo sin importancia”.
@BECAES_ Vas a prohibir que se anuncien determinados productos? Que edad tiene 8 años? Hable serio hombre.. Se puede estar en contra de la inmigración ilegal, o masiva, pero a veces algunos hacéis el ridículo. No te veo preocupado por los anuncios de Coca Cola
Pues parece que Chema Garrido, el director de El Plural, el de los dos DNIs del juez Peinado, el que fue condenado por vejar a víctimas de ETA, es uno de los 61 periodistas comprados por la cloaca del PSOE. 🍿
Flipo.
Hacienda, desde el número que usan para avisar notificaciones, me manda un SMS con algo que parece... un puto troyano.
Por suerte no he pinchado, sino que he ido a ver las notificaciones en la web y, al comprobar que no tenía ninguna, me he fijado bien en el texto del link
Manuel Carrasco, tan andaluz él, no se quedó en su pueblo de Huelva... vive en Boadilla del Monte en una casa valorada en 2 millones de euros, de más de 1.000 metros cuadrados con sala de música, gimnasio, piscina y seguridad privada 24h.
Y lleva a sus dos hijos a un colegio privado que cuesta unos 600€ por niño.
Que fácil es decir "fuimos a buscarnos las papas a otros lugares" y "eso enriquece nuestra cultura" viviendo en un barrio seguro de millonarios, sin inmigrantes pobres, y con un Rolex de +10.000€ en la muñeca.
Hipócrita.
EL PERRO SÁNCHEZ (PROGRAMA DE MANU SÁNCHEZ)
Lo verdaderamente interesante del nuevo programa de RTVE no es que Manu Sánchez o Manuel Carrasco defiendan la inmigración masiva. Lo verdaderamente interesante es quién transmite el mensaje.
Porque las grandes transformaciones sociales nunca se presentan directamente como proyectos políticos. Se presentan como emociones. Como entretenimiento. Como solidaridad. Como cultura popular. Y para eso los políticos no son especialmente eficaces. Para eso existen los famosos.
Durante años nos han repetido que España necesita cada vez más inmigración porque faltan trabajadores, porque sobran jubilados y porque las pensiones están en peligro. Pero resulta curioso que casi nunca se plantee la pregunta más incómoda: si el problema es demográfico, ¿por qué no se ayuda masivamente a las familias españolas a tener hijos? ¿Por qué no viviendas asequibles? ¿Por qué no incentivos fiscales reales? ¿Por qué no protección efectiva de la maternidad y la familia? ¿Por qué no una política natalista ambiciosa?
La respuesta es sencilla. Porque eso fortalece las raíces. Y las raíces generan estabilidad, identidad y soberanía.
En cambio, la inmigración masiva se presenta como una solución inmediata. Un flujo constante de mano de obra, consumidores y contribuyentes que permite aplazar el problema unos años más mientras se evita abordar las causas profundas del colapso demográfico.
Y ahí aparece el papel de los famosos.
No están debatiendo cifras. No están analizando consecuencias económicas, culturales o sociales. Están haciendo algo mucho más eficaz: normalizar una determinada visión del mundo. Convertir una agenda política en una emoción colectiva. Hacer que quien cuestione determinadas políticas parezca insolidario, anticuado o moralmente sospechoso.
La cuestión ya no es si España necesita inmigración o en qué cantidad. La cuestión es por qué el debate siempre gira en torno a importar población y casi nunca en torno a recuperar la natalidad de los españoles.
Y esa pregunta, curiosamente, rara vez aparece en los programas de máxima audiencia.
🔴 Estimados musulmanes honrados que estáis en España buscando una vida mejor:
O vosotros mismos acabáis con la escoria que está llegando o pagaréis justos por pegadores.
No lo estáis viendo venir…
En mi pueblo —donde la derecha no ha gobernado jamás—, un marroquí golpeó a una mujer sin motivo alguno. Fue en un bar y la cámara de seguridad lo grabó. Todos en mi pueblo —ninguno ni de centro izquierda— son partidarios de colgar al marroquí de la rama más alta de un árbol, incluidos los emigrantes que viven aquí y se levantan cada día para ir a trabajar.
Este análisis no es muy sesudo: yo mismo he sido testigo de cómo a personas de izquierda y de extrema izquierda lo que el cuerpo les pide es mucha mano dura contra la inmigración que no trabaja y, además, viola y violenta.
Pero algunos medios de comunicación —y no pocos políticos— continúan viendo este tipo de reacciones como asuntos propios de la ultraderecha. De fascistas y de nazis. Muy bien, pero no va a colar. Lo sé porque lo veo. Pueden repetir la misma milonga un millón de veces, pero, como decía Rufián, al final, «yo tengo ojos en la cara».
¿Se me permite, entonces, afirmar que quiero que los inmigrantes violentos sean inmediatamente expulsados sin que digan que soy de ultraderecha? Lo cierto es que me lo han llamado tantas veces que me da igual, pero insisto en la pregunta: ¿Puedo apostar por la vida civilizada, por la no agresión, por los valores comunes a los europeos, que incluyen no degollar a mi vecino?
Advierto que la respuesta le da igual cada vez a más gente.
Hoy las #BuenasNoches os las quieren dar...
🐕Bosco, Roxi, Uriel y Zara
Nuestros agentes caninos y sus guías se retiran a descansar 🛏 en #Barcelona
Mañana continúa su misión
#SomosTuPolicía