@goreswords Un suave siseo nace de la garganta de la mujer, con cada roce. Da igual cuántas vendas coloque. Si no limpia la herida, eso solo será un nido de infecciones. Pero... qué más da. Está aprovechando esos valiosos segundos para repasar con la vista las salidas que antes estaban »
Su repentina despedida del acólito de las sombras tenía un buen motivo. Uno que, a pesar de haber sido decisión propia, requería mucha meditación y preparación.
El resto de la tarde de la joven consistió en diversas reuniones, tanto como con los designados altos cargos del »
@umbraprodige noches, Kayn. —Murmura finalmente, siendo esta la última interacción que permita hasta que sea estrictamente necesario tener otra.
Regula su pulso, su respiración, y se concentra en recordar cada pasillo del navío hasta que su mente cede, se pierde entre pensamientos, y »
@umbraprodige motivo más que suficiente para sentirle como un ser humano y no como una bestia creada para matar. Los valores son importantes, más incluso que la propia vida. Un hombre sin valores no es nada. Y se alegra de que su maestro se los enseñase, a pesar de todo.
—Procura descansar, »
@umbraprodige rostro para fijarse en el ajeno. Qué creído es siempre. —Claro que me importas. Has... hecho muchas cosas por mí y por los míos. No puede ser de otra forma.
@umbraprodige de la corona de púas que la rodea, dejándola junto a las otras dos piezas. Sus piernas no serán un problema.
—Esta armadura lleva en mi trastero mucho tiempo. La recogí de distintos soldados por si alguna vez necesitaba infiltrarme. —Explica irelia, girando lentamente el »
@umbraprodige placentero suspiro cuando es semi liberada. —Hm...
A sentarse en el colchón procede, con las piernas aún subidas a este, siendo ella misma la encargada de retirar la placa del hombro opuesto. O de intentarlo, porque parece estar costándole.
@umbraprodige Preferiría no tener que deshacerse de ella por si la necesitan, pero... permitirá que toquetee un poco, hasta encontrarse con un pequeño gancho que, con los movimientos adecuados, liberará el hombro de la mujer de su peso.
—Pero si entran... —Se queja, aunque deja ir un »