@cursedapathy Freya esbozó una sonrisa cuando escuchó “convencido de nosotros dos”, pues ella también lo estaba. Sus ojos siguieron los movimientos contrarios, en como se alejaba y ponía una mano sobre la mejilla.
— Oh, lo haré. Pero no sabrás cuando —respondió usando el mismo tono.
@cursedapathy — Es que me has propuesto algo que siempre he querido —respondió la bruja, sus ojos aún fijos en los ajenos tras separarse de su boca.
— Pero siempre me he preguntado si sería buena madre, llámalo miedo —admitió ella, dando a entender que era uno de los pocos miedos que tenía.
@cursedapathy Freya entonces parpadeó ante la cercanía, y sus ojos se clavaron en los del contrario.
No pensó. No le hizo falta. Dejó un pequeño beso sobre sus labios antes de contestar.
— Hagámoslo —se aventuró a decir, sonriendo.
@cursedapathy Freya le siguió con los ojos, los desvió hasta las manos de Lazarus y después volvió a ellos.
— Lo de acostarnos no creo que sea problema —bromeó, pero porque necesitaba algo de broma.
— Yo siempre he querido una familia, Lazarus —confesó, esbozando una pequeña sonrisa.
@cursedapathy Freya tenía el mentón alzado, con sus ojos fijos en los ajenos — a veces sí, por eso te lo pregunto, Lazarus —respondió la pelirroja, ladeando la cabeza.
— Lo sé, por eso te dije que sí quiero casarme contigo. Porque estoy segura de lo nuestro.
@cursedapathy — Pero Lazarus… —murmuró ella, entonces agarró la copa y no tardó ni un segundo en beber, pero lo hizo tranquila.
— ¿Esto es por alguna cosa en especial? —preguntó, entonces le miró a los ojos — estamos hablando de algo muy serio.
@cursedapathy Freya al principio no reaccionó, pero cuando fue consciente de sus palabras abrió los ojos y tragó saliva.
— Disculpa, ¿cómo dices? —preguntó, y entonces desvió la vista hacia esa copa.
— Sírveme una a mi, por favor.
@cursedapathy — Ya, seguro —le siguió. Freya estaba sentada en el sofá, con una pierna sobre la otra, con una ceja arqueada porque no sabía a qué venía eso.
— Ve al grano, por favor.
@cursedapathy Freya sonrió cuando Lazarus le atrapó el labio, entonces ella le respondió besándole finalmente. Una mano en su mejilla, acunándola mientras le besaba hasta que se separó para respirar.
— Cuidaré bien de tu casa —susurró sobre ellos.