gil por tratarte bien
gil por escucharte cuando tus amigas te dejan de lado
gil porque a pesar de que cuando me haces sentir mal te ayudo igual
gil porque aunque me sienta como el orto siempre te saqué una sonrisa
en fin soy simplemente un gil.
Hoy Borja puso más ganas y huevos, una actitud diferente tocándole entrar desde el banco. Cambio su penal por gol, con críticas, chiflidos y todo viento en contra.