Sabe perfectamente que si tiene un problema con algo de lo que haga se lo dice sin pelos en la lengua. Tan solo está haciéndole rabiar.
Y parece que ha funcionado y todo.
@xPUPPETM4STER No era que Lyev se hubiera dado cuenta del cambio. Más o menos. Había aprendido a leer los silencios de Nora y sabía que algo le había molestado. Algo, era Dream.
—Pues andando, cuanto antes salgamos antes podré irme a dormir otra vez.
@xPUPPETM4STER + sobre la zona, por favor.
«¡Sí, señor!»
El holograma desapareció y Lyev se volvió hacia la silueta oscura que era Nora.
—Mira, me pillas justo a punto de salir. ¿Quieres venir?
@xPUPPETM4STER Prácticamente nada parecía merecer el respeto de Nora.
—Estupendo.
«¡Lyev!» el holograma de una mujer apareció entre ellos. «He localizado al sujeto que dejaste con vida. Tal y como estaba previsto, la rata ha regresado a su madriguera.»
—Gracias, Dream. Recaba información +
—Por eso lo digo, Nora. Sé que por unos minutos más no va a pasar nada, pero avísame cuando quieras que haga algo al respecto.
Entonces dio un trago a su bebida.
No dijo nada y se limitó a servirle otra copa a él, mirando el contenido de la propia aún sin catarlo.
Diez putos años. Diez. Y aún quedan más tipos como el que se acaba de encargar Lyev.
Él la escuchó alejarse y sonrió para sí mismo. El sonido lejano de la copa de vidrio no le pasó desapercibido y sintió que su cuerpo se movía en busca de la mujer sin él quererlo.
—Ponme una copa a mí. Por favor.
Mano apartó de la suya, pues sabía que se daría cuenta del ligero temblor de esta. No podía mostrar debilidad ante nadie, ni siquiera Lyev.
—— “Ve a lavarte.” ——
Irá a prepararse una copa.
Finalmente soltó el mentón del contrario e intentó tomar algo de aire. Debía haber estado ahí para presenciarlo, o de lo contrario las pesadillas continuarán atormentando.
—— “¿Estás herido?” ——
La azabache sintió una repentina presión en su pecho al escuchar su respuesta, haciendo que el agarre en el contrario se intensificase.
—— “…Te dije que no fueras tras ellos sin decirme nada.” ——
Estaba furiosa, y esta vez ni se molestó en ocultarlo.
—— “Si lo manchas, lo pagas.” ——
Brazos entrelazó, observando al contrario con una ligera curvatura en sus labios.
—— “¿Vas a decirme quién ha sido el pobre desgraciado? ¿O tengo que preguntar a mis informantes?” ——
Los ojos de azul descolorido se posaron en ella. La buscaba en el vacío de todo lo que ya no veía y en secreto se preguntaba cómo era. De qué color eran sus ojos. Cómo era cuando fruncía el ceño o sonreía...
—Gracias —le dijo.
—— “Ya sabes, es Night City.” ——
Al sentir el ligero agarre en su prenda, la azabache se giró despacio para quedar frente a él. Posó ambas manos sobre sus orejas, opacando así parte del ruido de las sirenas de fuera, sonriente.