las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me reclamaron nada, las que no se pusieron a hablar de mí, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es 100% incondicional. No necesito más.
Yo nací para el amor romántico, los asados familiares de domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostada en el pecho de la persona que amo, los gestos, sentir mucho, todo eso.