Exigencia, rutina, esfuerzo, respeto a la autoridad, límites, posibilidad de fracaso en el camino hacia el logro, importancia del conocimiento y la memoria, leer libros… si eso no es parte de la educación no hay esperanza ninguna de que sea de calidad.
Cuanto más necesaria es la lectura más obstáculos vamos poniéndonos y aceptando; dinámicas, ruidos, distracciones y alternativas que nos impiden leer, reflexionar y profundizar.
¿Por qué "Los miserables" es un musical insuperable? Porque la historia que cuenta es noble, humana, romántica, heroica, pero también áspera, herida, solitaria... Una historia de vida, fe, redención
Porque la música es colosal. Cada canción encaja. Cada personaje tiene su momento. Los coros también son majestuosos.
Y porque aunque la sepas de memoria, al poco de comenzar vuelves a estar atrapado como por primera vez...
LOS TRABAJOS FECUNDOS
Y vio Dios que era bueno
dejar el mundo incompleto.
Creados a su imagen,
nos dio talento, capacidad,
entendimiento, manos,
pasión y fuerza.
Creó el escenario
de una historia
que aún había de desplegarse.
Nos dijo: «continuad».
Nuestro es el octavo día
para construir, sembrar,
diseñar, imaginar,
vislumbrar caminos
anticipar victorias.
Trabajad por el bien de todos
fue su encargo.
No siempre aprovechamos
las herramientas que nos dio.
Hacemos de las podaderas lanzas,
de los arados armas
de los lazos cadenas.
Pero hay quien encuentra el modo
de ser músico en su orquesta,
sembrador de esperanza,
hacedor de puentes
constructor del reino,
reparador de grietas,
alfarero de belleza,
narrador del evangelio
forjador de encuentros,
pescador de hombres,
servidor dispuesto.
Y así, los trabajos fecundos
van completando el designio
que comenzó antes del tiempo,
cuando el mismo Dios exclamó
«Hágase la luz»
Seré un soñador, pero aspiro a una convivencia pacífica. A que la gente no insulte a quien piensa distinto porque piensa distinto. A que las discusiones sean con respeto. A que no se mienta para ganar el relato. A que la corrupción se castigue, venga de donde venga.
EL PERDÓN IMPOSIBLE
«¿Cuántas veces
hay que perdonar?»
–pregunto–.
Me dices «70 veces 7».
Y yo respondo…
«Eso es siempre, Señor».
¿Cómo hacerlo,
si cada acto de perdón
pesa más que el anterior?
Si cada vez que lo otorgo
me siento derrotado.
Si el corazón se desangra
por las deudas no cobradas.
Si el dolor manda en mí.
Si la mente vuelve,
una y otra vez
a la hora maldita
de las heridas
y las decepciones.
¿Cómo salir
del laberinto de los agravios?
¿Cómo pasar páginas
grabadas en la entraña?
Me cuentas que toda deuda
tiene dos caras.
Que toda herida
cuenta dos historias.
Que hay un perdón
que aligera la carga.
Empieza –dices– por cambiar la mirada.
Ve, más allá del sufrimiento
que te atrapa, la vida que sigue.
Comprende la flaqueza
de quien te hirió,
y no dejes que su sombra
te aleje de la Luz mayor,
del Amor primero,
de la Misericordia
que Dios sembró
en tu entraña hoy herida.
70 veces 7.
Sea.
(José María R. Olaizola, SJ)
Hoy es el día del periodista. Un buen día para rendir un homenaje (quizás nostálgico) al buen periodismo.
Al que se pone al servicio de la verdad y no del relato.
Al que no tiene amo ni cadena.
Al que sabe distinguir entre opinión y hechos, y no busca deliberadamente confundirlos.
Al que arriesga, porque la verdad siempre es incómoda y el poder tiene muchos resortes para silenciarla y muchos recursos para enfrentarla.
Al que no defiende hoy lo que ayer atacó por el simple hecho de que ahora los actores son otros.
Al que no utiliza a las víctimas de ningún tipo al servicio de su relato, sino que pone su palabra al servicio de quienes, siendo víctimas, no tienen posibilidad de alzar la voz si alguien no lo hace en su nombre.
Al que, con sus palabras, ejerce un contrapeso al poder en lugar de servirlo acríticamente.
Que no nos falten esos periodistas.
Y que no se rindan los que intentan ser así.
«Una sociedad verdaderamente libre no impone la uniformidad, sino que protege la diversidad de conciencias, previniendo las tendencias autoritarias y promoviendo un diálogo ético que enriquece el tejido social» (León XIV)
🥺 Se apaga el micrófono, pero se queda el eco de 38 años de pasión por contar la vida.
📻 Hoy Elena Gijón cierra una etapa de su vida: 35 años en Onda Cero y media vida al frente de las noticias de cada mediodía.
🗣️ "La radio ha sido mi vida", con esas palabras se despide hoy nuestra querida Elena. Y nosotros, desde el otro lado del cristal, solo podemos decirte: Gracias, Elena, porque durante 35 años, tú has sido y siempre serás un trocito de Onda Cero.
💚 Gracias, Elena, por enseñarnos que la radio se hace con el corazón. Onda Cero siempre será tu casa.