AVISO A LOS NAVEGANTES.
Una verdad elemental: ya no se puede seguir haciendo política ni seguir haciendo periodismo como si no existieran las redes sociales.
El comunismo es básicamente un movimiento de tipo religioso, movido por una fe que no ha sido respaldada en país alguno del mundo, bajo ninguna circunstancia, por hechos concretos.
Es un gran proyecto de ingeniería social contra la naturaleza humana.
Cuba es la última prueba.
Tiene a la mujer, al hermano, y a la plana mayor del PSOE enjuiciados o en la cárcel. Sin olvidar a su mentor y aliado Zapatero. Y todavía habla.
El próximo, cuando pierda los fueros, es él.
UNA CRISIS MAYÚSCULA, EN PLENO DESARROLLO
No hay "punto final", como reclamó ayer la senadora Graciela Bianchi en un intercambio que tuvo en esta red. Nada más lejos. Apenas puntos suspensivos que unen episodios en una saga que se alimenta de dudas, contradicciones y miedo escénico.
El país está inmerso en una grave crisis de autoridad, con un Jefe de Estado posiblemente jaqueado por sus propios compañeros, rodeado de un elenco de personajes políticos de segundo y tercer orden, y que está atrapado en un lodazal al que ingresó voluntariamente.
En ese escenario, sus principales aliados son hoy -duele decirlo, pero es la verdad- los medios tradicionales de comunicación, que han eliminado el tema de la agenda, y los líderes de la oposición, que con su silencio -apenas interrumpido por algunos de sus seguidores- tratan de apagar el incendio.
Vana tarea. La última publicación en esta red de @PhDenLogica, con revelaciones sobre el manejo bancario del dinero de la rifa del auto que nadie ganó y que se usó para pagar otro auto con un generoso y revelador descuento, tuvo más de 150.000 impresiones. Ni la suma de todos los posteos de un medio tradicional en un día se acerca a esa cifra. Lo que más se le puede aproximar es el último chisme sobre alguna vedette argentina en decadencia.
El senador Caggiani dice que hay algo "convenido o acordado" con la oposición para no seguir escarbando en el tema, y en lugar de pedirle explicaciones, lo único que uno lee son desmentidos, sin siquiera atreverse a exigirle que pruebe su temeraria afirmación.
Es que no hay alternativa: o Caggiani dice la verdad -algo que algunos legisladores admiten en privado y han insinuado en público - o miente. Y si miente, entonces cae en la previsión del artículo 115 de la Constitución, que contempla la suspensión o la expulsión del Parlamento de quien incurre en actos indignos, como claramente lo es faltar a la verdad en hechos que involucran a otros legisladores o a los líderes de éstos.
Se podrá decir -y es verdad - que de nada serviría promover acciones parlamentarias a sabiendas de que la mayoría que tiene el oficialismo frustraría cualquier propósito de ejercer el acto de disciplina previsto por la Constitución. Pero al menos salvaría el honor de los aludidos.
Mientras la gran apuesta es a la suerte de la selección uruguaya en el Mundial, que por algunas semanas haga olvidar este escándalo, en el horizonte se empiezan a perfilar las encuestas del próximo mes y el informe de la Jutep.
Será el momento de comprobar que el "punto final" que se reclama es apenas un punto y seguido.
Sin disparar un solo tiro, y sin que nadie se inmolara para defender ese régimen criminal, cayó el sistema comunista. Sobrevive la casta cívico militar, ahora apoyada por Estados Unidos.
Díaz Canel se ahorró toda la sangre que iba a derramar.
La historia pasa ante nuestros ojos.
La frase de la semana en #MartesILUSTrados es de nuestro presidente:
“Hoy estamos celebrando esto y quiero disfrutar esto, no quiero que nada se interponga ni opaque algo que es maravilloso”.
No es un acuerdo con China ni un tratado de libre comercio con USA y el Mercosur, no celebra la baja de los combustibles, es la iluminación de canchas de baby futbol.
El populismo y las semejanzas entre Adorni y Orsi.
Es @LustEduardo en #MalosPensamientos.
Si no renunció cuando conducía, en día y horario laboral, sin custodia, su propio auto, con libreta vencida, no respetó un cartel de Pare y dejó herido gravemente a un motociclista, es obvio que no renuncia nunca más.
Lo que debilita el Estado de Derecho es que el Presidente de la República acepte 25.000 dólares de descuento en una camioneta, que le compra al proveedor de los autos del 1 de marzo y lo paga con un auto de una rifa que nadie ganó.
O sea que el lío de la camioneta, en el que se metió solito, puede hacer fracasar el financiamiento para la reforma del Centenario, clave para el Mundial del 30.
Cada día empeora esto.
Como para "dar vuelta la página" está el tema....
La equivocada decisión de la ministra Lustemberg ha vuelto al primer plano un hecho doloroso, y pone sobre sus espaldas el peso de una decisión arbitraria, que divide incluso al gremio médico.
No escatimó ningún error de toda la lista de los que podía cometer en este triste caso.
El que compra una camioneta con descuento fuera de lo común del proveedor de los autos del 1 de marzo, lo paga con una camioneta ajena y muestra transferencias a 4 periodistas, que no se pueden rastrear, fue el propio Yamandú. Él se atacó a sí mismo. Y debilitó a la democracia.
⏩"Estoy cansado, tengo mil dolores de cabeza" "ser presidente no es una changa fácil", expresó durante la instancia.
Si te tocaba una pandemia ni me imagino entonces!!!! Flojito de papeles como la camioneta el Yama!! No seas malo!!!!ándate pa tu casa canario.