La inmediatez nos está quitando lo más valioso.
La riqueza que trae el proceso, la seguridad que se sostiene con la incomodidad de aprender y no tener experiencia, la sorpresa e ilusión de descubrir un mundo, elaborar nuestras ideas y desarrollar la capacidad de discernir.
La claridad no viene de pensar obsesivamente en el futuro. Viene de estar aquí contigo, aceptando donde estás y proponiéndote el próximo paso concreto para moverte hacia donde quieres ir.