La depresión siempre llega a mi como si yo fuera un hotel en donde se hospeda por un largo tiempo, mas que todo llega por las noches y es que se siente exactamente así, ese nudo en la garganta que se desliza hacia el pecho y te quita las ganas de todo, de sonreir, de hablar,
bloqueen a la gente que los incomoda, sálganse del grupo de amigos donde ya no se sientan incluidos, aléjense de quién ya no aporta nada bueno. Su paz mental es prioridad y eso no tiene precio.