En ese momento éramos solo tu y yo.
El ruido de los carros desapareció.
La gente alrededor se esfumó.
Nos transportamos a un lugar lejano.
Sentí tu corazón y tu sentías el mío.
No iban a 1000 por hora,
iban lento
como queriendo pausar el tiempo...
Las mujeres me han hecho desdichado. Pero la felicidad que he obtenido compensa toda la desdicha. Es mejor ser feliz y desdichado que no ser ninguna de las dos cosas.
-Jorge Luis Borges.
Te prometo recorrer tu geografía y sentirte sólo mía.
Te prometo ser el custodio amoroso de tu cuerpo voluptuoso.
Te prometo penetrar con mis sentidos en tus sitios más prohibidos:
los espacios más guardados donde nadie haya llegado.
Te prometo invadirte la conciencia, regalarte mi experiencia y que sientas mi tibieza de los pies a la cabeza.
Viviré para darte mi ternura, buscaré contagiarte mi locura.
Lograré penetrar en la espesura de ese bosque centinela que a mí tanto me desvela.