3 de la mañana.
se terminó un gran mundial y no hay más partidos.
dejamos de ser los vigentes campeones.
messi se va.
cucurella se comerá 10 paellas.
vuelve el horrible fútbol argentino.
no hay ninguna alegría para festejar.
la desolación es total.
Hay algo que no me deja de dar vueltas en la cabeza. Di Maria vio desde el sillón de su casa, ver a Nico González jugar la final del mundo. Jamás entenderé como no lo llevaron, nos perdimos del ancho de basto y lo reemplazamos por un 4 de copas
El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.