Lo que haya pasado o no con Curwen no cambia el hecho de que no puedas salir tranquilo por miedo a que te maten, los hospitales se estén cayendo a pedazos y el combustible siga subiendo indiscriminadamente.
Que no nos cambien de tema, sigamos pensando en lo importante.
Terribles los primeros días de gobierno del improvisado Roberto Sánchez, ministros sin experiencia, criminales en altos puestos del estado, los acuña en la salud de nuevo, el aumento del precio del combustible.
Con la experimentada Keiko Fujimori esto no pasaba, ah espera…