Un día lloré tanto por alguien que sentí que mi felicidad dependía de esa persona. Al pasar el tiempo, entendí que todo en la vida es pasajero y desde ese entonces, aperendi a no dejar que mi dignidad y mi amor propio se vean afectados por una persona que no vale la pena.
Perdonar; no significa
aceptar que estuvo
bien el daño que te hicieron,
se trata de dejarlo ir
para que no te destruya a ti.
Se perdona... para tener paz
interior
para poder ser feliz.