Muy rara vez serás suficiente para otros, ya que el ser humano tiene una extraña obsesión con ver el vacío en todos lados. Eres suficiente en Cristo y con eso te basta.
2 palabras con las que detesto se dirijan a mi:
-bella
-amiga
“Hola bella…”, “amiga, tienes tal cosa?” Automáticamente me vas a caer mal. LLAMAME POR MI NOMBRE