Es triste siempre ser el malo de la historia cuando lo diste todo de ti, hasta perdiste una parte de tu esencia sólo para ver al otro feliz, y que aún así no les baste.
Felicidades me rompiste. No me digas que no fue personal que no fue tu intención porque así lo sentí. Esto es más culpa mía que tuya por dejarme ganar pensando que el amor se trata de eso. Pero eso no era amor y si lo era déjame decirte que quieres de la chingada.