Vayan al psicólogo,
Al gimnasio, al mar , a correr, a tomarse un vino a gritarle a la almohada.
Pero NO USEN a otras personas como basurero emocional .
(Aplica a todas las relaciones de la vida )
Hemos normalizado tanto el nivel de estrés diario que, cuando por fin tenemos una tarde tranquila, el cerebro nos convence de que seguramente se nos está olvidando hacer algo urgente. Ya ni siquiera sabemos cómo descansar en paz.
Soy yo solita, pidiendole a Dios todos los dias que me ayude, que no me suelte nunca, que me dé fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Sólo EL conoce mi corazón.🤍
Hola, mi amiga reabre las puertas de su tienda de ropa, para todas, literalmente 👀✨
Curvy, tallas únicas, por talla, casual o más arreglado.
Os dejo por aquí el enlace de su perfil.
Gracias!
https://t.co/au3U6hQL6v
En Instagram es @pontebonita_modas
Si tuviera que hablar del peor dolor que he sentido en mi vida, hablaría de la etapa en la que se vive el primer duelo, tu primera pérdida de un ser querido 💔
estás en el cielo pero, siempre me acuerdo de ti, en cualquier lado, en cualquier momento, día, noche, siempre miro al cielo, y me pregunto si me ves aún, y si me extrañas tanto como yo lo hago.
Que raro es el duelo. Pueden pasar meses, años y estas súper bien, pero un día te levantas y lloras como si hubiera pasado ayer. Cosas así te marcan para toda la vida y ese dolor nunca pasa, sólo se aprende a vivir con eso.
Momento exacto donde llaman Gamaza por télefono y suena paquito el chocolatero en el gran teatro falla. Las caras son un poema... Vaya colgaera jajaja
#COAC2026Final
En los procesos de enfermedad, hay veces que no sabes ni de dónde sacas la fuerza después de un día lleno de lágrimas, pero de repente te vistes con una sonrisa y vas con todo.
Si estás leyendo esto y lo necesitas, te dejo aquí un abrazo.
No te fuiste. Estás en cada rayito de sol que me pega en la cara cuando el sol se va escondiendo, de esos que se disfrutan. En cada vientito suave, de esos que son una bocanada de aire fresco. Estás en cada flor con aroma dulce. En cada día. Jamás te fuiste, ni te vas a ir.
No acepté tu muerte en el velorio, ni en el entierro. Lo acepté cuando al día siguiente entré a tu cuarto y tú ya no estabas, cuando tu ropa seguía guardada, cuando no estabas para comer con nosotros. Ahí fue que entendí que nunca más te iba volver a ver.