🚨 COLUMNA
-"Doña Fede"; El Soborno Que Viene
-La afición despertó y el reclamo fue unánime: ¡ASCENSO! 📢
-Mientras 5 clubes la pelean en el @ArbitralduSport, desde las sombras operan para convencer al resto de traicionar a sus aficiones por unos cuantos millone$.
- ¿Tienen precio las ilusiones de @JaibaBrava_TM , @CFCorrecaminos, @AlebrijesOaxaca@Dorados ?
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🚨 Columna
"¿Y si, sí lo supiera la Presidenta?"
-¿Qué pasaría si @Claudiashein supiera que el «Club de Toby» rompió su promesa del ascenso, ya independizo la @LigaBBVAMX de la @FMF, violó estatutos de la @FIFAcom y HOY tiene AMENAZADOS a los jugadores de @LigaMXExpansion por pedir el regreso del Ascenso
-Hoy les cuento la historia de una mordaza en el fútbol mexicano. Gracias por compartir🧵👇
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Yo soy Franco Baresi. Y nací así: libre
Italia siempre produjo defensores que trataban la cattiveria como patrimonio nacional. Baresi prefería el despojo limpio.
Entre todos los sistemas de juego, el Catenaccio se construyó sobre las espaldas de una teoría antropológica. Gianni Brera le puso palabras y fachada histórica: ante una supuesta inferioridad física del italiano, quedaban la astucia, la marca, el contragolpe. Pero el cerrojo requería un defensor liberado de perseguir a alguien para cubrir la espalda de todos. Senza il libero non c’è Catenaccio.
Brera lo llamó battitore libero, barredor de los errores ajenos. Debía capturar al delantero que escapara de la primera trampa y sacar la pelota del incendio. Aquel oficio nacido para destruir aprendió a crear y el último hombre empezó a ser también el primero. Franco Baresi llevó esa mutación a su forma más bella. En “Libero di sognare” se presentaba con una frase que ahora quedaría bien para su partida: “Yo soy Franco Baresi. Y nací así: libre”.
La libertad le llegó después de conocer el vacío. Su madre murió cuando él tenía trece años; su padre, cuando tenía diecisiete. El Milan se convirtió en casa, familia y horizonte. Por eso nunca abandonó el club. A los diecinueve años ganó el Scudetto de 1979. Luego integró la Italia campeona del mundo en 1982 sin jugar un minuto. Gaetano Scirea ocupaba el puesto con una elegancia sin apelación. Enzo Bearzot entonces intentó hacerlos convivir desplazando a Baresi al mediocampo.
El experimento terminó en ruptura y con Baresi fuera de México 1986. Su primer Mundial en la cancha llegó a los treinta años, en Italia 1990. Cuatro años después, con la rodilla recién operada, regresó para jugar ante Romario y Bebeto una final imperial.
El desencuentro con Bearzot afinó su destino en el Milan. Arrigo Sacchi tomó al consagrado líbero y lo instaló al frente de una defensa que avanzaba como una persiana eléctrica. Baresi seguía siendo el último hombre y obligaba al equipo a vivir lejos de su arco. Ruud Gullit escribió en “¿Cómo leer el fútbol?” que poseía la inteligencia necesaria para ejecutar el acordeón: la línea se estiraba, se recogía, respiraba a su orden. Sacchi lo llamó “el elástico”. Con la pelota, Baresi empujaba la defensa hacia adelante; al perderla, todos atacaban o protegían el espacio en sincronía.
El 19 de abril de 1989, el Real Madrid cayó veintiséis veces en fuera de juego y cinco veces en el marcador. Los delanteros blancos debieron recordar durante años aquella mano levantada: Baresi pedía el cobro con la calma de quien conocía la sentencia. Si Sacchi descuidaba los ejercicios, el capitán protestaba: “Si no los repetimos, los olvidaremos”. Su intuición estaba hecha de memoria. “Mi suerte siempre estuvo en la cabeza”, escribió en su autobiografía.
Italia siempre produjo defensores que trataban la cattiveria como patrimonio nacional. Baresi prefería el despojo limpio: el delantero conservaba las piernas y perdía la pelota. Lo sufrieron Maradona, Klinsmann y Romario.
Puede discutirse si fue el mejor líbero de la historia, pero cuesta encontrar a otro que haya clausurado el puesto mientras lo perfeccionaba. Brera lo imaginó barriendo detrás de todos; Sacchi le pidió gobernar hacia adelante. Baresi vivió entre esas dos ideas y terminó liberándose de ambas. Era el cerrojo que había aprendido a abrir puertas, entre el Catenaccio y el Fútbol Total.
La Storia del Milan è in lacrime per la scomparsa di Franco Baresi. Il suo esempio e la sua profondità saranno, per sempre come la sua maglia numero 6, parte integrante e fondamentale del DNA e del cammino di tutto il Club. Le condoglianze che AC Milan porge alla famiglia tutta di Franco Baresi sono le stesse che ogni tifoso rossonero fa a sé stesso in un'ora così dura.
The entire history of AC Milan is in tears following the passing of Franco Baresi. His example and integrity will be forever etched into the Club's DNA, just as his iconic number 6 shirt is. The condolences AC Milan extends to Franco Baresi's family at such a difficult time are shared by every Rossonero, who feels this loss as their own.
Lamento mucho el fallecimiento de Franco Baresi, leyenda del futbol italiano y del AC Milan, y uno de los defensas más férreos que enfrenté en mi carrera. Un abrazo a sus familiares y amigos. Que en paz descanse.
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Muy, pero muuuuuuuuy interesante y muuuuuuy revelador un chat antiguo entre presidentes de equipos que cayó en mis manos.
Cobra vigencia, ahora porque en uno de sus tantísimos episodios que hay, en uno se habla de cuando iban a castigar por protestar a los @TiburonesRojos por adeudos de salarios en 2019.
Hoy pasa lo mismo con equipos de @LigaMXExpansion, los amenazan con castigar por protestar que la @FMF y @LigaBBVAMX les arrebato el ascenso y los quieren callar, luego de pisotearlos....
¡vaya de secretos obscuros que hay en las centenas de páginas de este chat de el club de Toby! 😱😱👇
La incoherencia del futbol mexicano es increíble: a los jugadores que militan en Europa sí les respetó el cierre de temporada, pero a los clubes de Liga MX les arrancan futbolistas en plena liguilla.
Después hablan de apoyar al futbol mexicano