Me encanta como Dios hila un y mil cabos.
Este semestre Yolikni me ha enseñado que servir es sin medida ni discriminación de hora, comunidad o actividad. Dar sin esperar recibir y con mucha alegría de por medio.
Me amas?
Te quiero…
Mi amor humano no me enseñó a cuidarte y estar contigo como yo hubiera deseado pero al menos me ha dejado soltarte y sigo aprendiendo cómo amar desde tú enseñanza. Tú eres mi primer amor.
Te mando un beso.