Post Qatar prometí no pedirte nada más, pero acá estoy cuatro años después para molestarte una última vez. Esta y nunca más te pido nada. Por las miles de alegrías que me diste estos años, por favor Gianni querido, un último penal
que el dramatismo no nos impida saborear lo gracioso de que por primera vez un suizo quiso hacer una picardía y el resultado fue dejar a su equipo con diez.