@missvalencastro — Capaz.
Y lo sabía.
No importaba lo que dijera, sabía que para Valentina había sido algo más.
— Efectivamente, lo sabes. — Dijo sonriendo, más tranquilo, más calmado, volviendo a su realidad. — Vamos a seguir.
Fueron tranquilamente, el ambiente neoyorkino les >
@brunxpereira Bosco se había quedado frito, pero en cuanto tocó la puerta despertó de golpe.
— ¡Voy Brunito! — Dijo con la voz carrasposa, levantándose de la cama para abrirle la puerta. Estaba muy despeinado, así que Bruno vería una imagen muy diferente a la que normalmente proyectaba >
@missvalencastro < para pedir un par de cafés y algo de comer para aguantar bastante.
En cuanto salieron, atacó su focaccia, dándole un buen mordisco, mientras se tomaba el café.
— Hace muy buen día, podemos ir hasta allí caminando con tranquilidad. ¿Te parece cariño?
@missvalencastro — Eso significa menos tiempo juntos, creo que no me acaba de convencer eso.
No le gustó en absoluto lo de Castiel, ¿a caso estaban así de bien porque él no estaba?
— ¿Y si siguiera? — Quería saberlo, de vez en cuando ese lado masoca le salía. Entraron a la cafetería >
@missvalencastro <
— He estado pensando en ti e intentando aprobar. — Con notazas. Dejando claro que no había nadie más. — ¿Y tú?
Sus amantes eran conocidos, aunque llevaban bastante sin discutir por el tema.
@missvalencastro — Pocas me parecen.
Pero sabía que eso era un resultado perfecto.
Entrecerró los ojos en cuanto la morena acortó distancias para saborear aquel beso, deleitándose unos segundos.
— Yo más.
Lo que no se esperaba era esa pregunta pero sin duda la respuesta era negativa. >
@reedthechamp > cayó, no merecía la pena recordarle nada. —Da igual, en realidad me importas entre poco y nada.
Negó un par de veces quitándole importancia al momento.
—Ya, supongo que solo tenía que encontrar a la persona correcta que me pusiera el mote correcto.
Dándole a entender que no>
@missvalencastro < el desayuno.
Le tenía preparada una visita privada en el Met, solo para ellos con una de las mejores historiadores del arte de toda la ciudad.
Tiró de la morena hacia la calle, encaminándose hacia la cuarta con la veintiuno, allí había una pequeña cafetería donde >
@missvalencastro < que Valentina pasase bastante tiempo metida, para deshacer su equipaje y acomodarse.
En cuanto sonó la puerta, estaba guardando los últimos pantalones en el armario.
— Pasa, mi amor. — Dijo con una sonrisa mientras lo cerraba para acercarse a su mujer y besarle a modo >