──── Está bien, está bien... No voy a insistir tanto con eso.
Sin embargo lo seguía y muy de cerca, claramente sus ojos puestos sobre el trasero de aquél alzado pelimorado. No abrá día en donde pueda tenerlo en su boca.
— Si más insistes más te lo negaré.
Ya llego un momento que empezó a reírse y puso sus manos a las espaldas para seguir caminando, sabía que lo iba a seguir así que no miro para atrás
──── ¡¿Qué?! Ay vamos... no seas así... ¡Te prometo ser dulce contigo!
Aunque aquél se le alejara, el ronin daba ciertos pasos para acercarse a él. ¿Lo iba a dejar escapar? Obviamente no.
──── Me gustan los retos... y eso que dices me suena a un reto que gustoso yo lo cumpliré papito.
Sonrie te estaba puesya se le acercó otra vez invadiendo el espacio personal de él, su rostro cerca de el de aquél Dios.
──── Tendré tu culo en mi cara algún día.~
— Vaya boca la tuya, debería enseñarte modales.
El no se salva, cuando le da por insultar no lo detienen ni desmontado.
— Si me persigue sni lo conseguirás, sigue soñando
──── Te seguiré hasta el final, si con eso puedo tener tu trasero en mi cara.
Directo era el joven ronin quien ya había perdido toda clase de modales al estar tanto tiempo en un barco.
Madrugada, el momento ideal para irse a un lago y pasar un rato tranquilo esuchando el sonido del agua y los grillos de lejos. Amaba el sonido de la noche, le transmite mucha paz.
──── Aunque... ¿será que en otro día se pueda? Es que... el tacto fue magnífico y... y quedé con ganas de más.
Decía aquél joven el cual estaba sonrojado por la pena y por tener una pequeña erección.
Alejó sus manos de aquél pelimorado y viendo que su cara de cachorrito no funcionó.
──── Está bien, veo que aunque intenten convencerte no me dejaras hacerlo de nuevo.
— Tuviste sufiente, es más te pasate de más porque pensé solo sería un beso inocente de esos que dan los humanos.
No iba a decirle que si a otra más, era cabezota como si solo y eso que estaba de buenas.
──── ¿Mejor que ella? En eso puedo estar en total acuerdo contigo... Pero ¿de verdad solo esta vez? Vamos... déjame hacermo de nuevo.
Exclamaba el chico con suplica, incluso le ponía ojitos de cachorrito otra vez.
—No y no me ofrezcas más moras que parece que sea una chica de la vida galante o algo así.
Se cruzó de brazos.
— Solo quedate con el recuerdo de que pudiste tocar una marioneta creada por la misma arconte aunque yo soy mejor que ella.
──── Pe-Pero yo quiero seguir... Se sentía tan suave... ¡Déjame seguir tocandote por favor! Te daré más mora o lo que quieras.
Exclamaba el albino de mechón rojizo el cuál estaba desesperado por seguir tocando al contrario.