Gael y Joel viven en Bogotá y son roomies. La mañana del Domingo despertaron muy calientes después de irse rumba toda la noche por lo que decidieron coger entre ellos.
Gael sacó su gruesa, curva y venosa verga para que Joel se la chupara. El gran miembro de Gael le dificultaba a Joel comérselo completo por la curva pronunciada que tocaba su paladar y campanilla.
Gael estaba tan excitado que no esperó más y comenzó a penetrar de pie a Joel, metiéndole toda su verga con sólo un poco de saliva, haciendo que la gruesa y curva verga tocara la próstata de Joel, quien gemía de dolor y placer al mismo tiempo.
Gael todo cachondo, nalgueaba a Joel y comenzó a clavarle con fuerza su gorda barra de carne caliente. Joel loco de placer, cabalgaba a Gael pidiéndole que lo partiera y lo penetrara más fuerte.
Joel gritaba y gemía como perra en celo, mientras las caderas de Gael empujaban su verga más y más al fondo. Gael tomaba de las caderas a Joel, sentándolo hasta su pubis y haciendo que la vergota de él se enterrara hondo, sin piedad.
Gael estaba tan caliente que penetraba recio a Joel, haciéndolo gemir y pedir más verga dentro de su húmedo ano.
Joel no aguantó más y se vino, tirando borbotones de leche espesa. Gael, aún sin terminar, empinó a Joel y lo penetró tirándole todo su cuerpo encima, abriéndole las piernas de par en par y atravesándolo hondo y con estocadas fuertes. Gael sacó su verga y le tiró a Joel chorros de leche en su abdomen, gimiendo de placer y dejándose llevar por el orgasmo.
DELICIAAAAA 🤤🤤🤤🍆💦💦💦💦💦💦🍑