La lujuria destruye a los hombres. El amor los eleva. Si un hombre quiere ascender, necesita a su lado una buena mujer que lo adore, una princesa, una reina, una musa. Una mujer que rece por él y que quiera verlo triunfar.
Santa Fe es tan, pero tan grande que este es el tercer año al hilo que jugamos una final con Méndez de presidente y con el club endeudado hasta en datacrédito