Dos policías golpean a una dama con un bebé en brazos en China comunista. Los organismos de derechos humanos guardan silencio. ¿Qué opinas de esta aberración?
Yo no odio a nadie, ni siquiera me cae mal la gente que se portó horrible. Hace rato entendí que a veces las acciones de las personas tienen más que ver con ellos mismos que conmigo. Uno vive más tranquilo cuando perdona y sigue adelante.