El futuro de la selección Colombia:
Tercer lugar en el mundial sub 20
Campeones del sudamericano sub 17
Pero ustedes solo quieren ver lo malo y ser racistas con literalmente niños que apenas están empezando
@MarioMarEch Está en todo su derecho, es el único partido de oposición fuerte a Petro, como le van a dar la presidencia a uno q a veces voto a favor de Petro y aliado con quienes quieren acabar el partido
Ustedes eran jóvenes, pero en 2016, Tuchel se mandó su primera Tucheleada.
La ida había salido 1-1. En la vuelta, Dortmund marcó el 1-3 al 57'. Al 77', Tuchel sacó a Kagawa y metió a Ginter. El partido terminó 4-3.
10 años después, no aprendió nada.
Eso de la hamburguesa triple me acuerda cuando un man me invitó a salir, pidió y pidió cervezas, luego comida y de un momento a otro me dijo que se tenía que ir, que pagara yo y que para la próxima él me invitaba. Manes tacaños hay en todas partes, qué desconsuelo.
@MarioMarEch El tema es el nivel en q vienen las selecciones. Está Francia es muy diferente a la que jugó contra ellos hace un años. Aunque hay q esperar el juego, se espera que tamal pueda ser determinante por q se suma q Nico no está ni en un 50%
@stevenarce Buen técnico, equipo con muchas variantes tácticas, pone a los que mejores están jugando y de los 26 utilizó a la mayoría del equipo. Prepara bien los partidos, con un equipo muy viejo hizo un digno papel.
@fbernate Matutina ganó una copa América, empató con Alemania campeona del mundo y se fue en la misma ronda que Lorenzo del mundial, con una nómina de mucho menos renombre.
@JustChelsea97 La calidad del trabajo de la mayoría de jugadores es grande, no crean, q Davinson, Lerma, Milos no son trabajadores incansables, el vago es James. Los otros en su mayoría son trabajadores incansables. Maurinho no se cansó de alabar a Sánchez por su gran trabajo entrenando.
En Brasil están atribuyendo el declive de su selección de fútbol al avance del evangelismo. Y no me parece descabellado pensarlo. Por lo siguiente:
1. El fútbol brasileño tenía una identidad enraizada en la exuberancia, fiesta y colorido propios de una cultura hija del sincretismo entre lo católico y los imaginarios religiosos de origen africano. Cuando Brasil arrasaba en los mundiales sus jugadores llegaban a los estadios cantando samba y tocando tambores afrobrasileños. El juego en la cancha no era más que la extensión del festejo. Pero así era cuando los jugadores eran católicos y practicantes del sincretismo afrobrasileño. Hoy los jugadores de Brasil son mayormente evangélicos. Y el evangelismo, dada su matriz dispensacionalista y su escatología cerrada, expulsa toda forma de sincretismo: de diversidad. Es decir, acaba con el fútbol-fiesta. Los actuales jugadores de la selección brasileña llegan rezando a los partidos...Ahora tocar los tambores e invocar los santos del sincretismo afrobrasileño es cosa del diablo. Está muy mal visto. Se volvieron tristes, marciales y predecibles. Tanto en sus vidas como en la cancha.
2. En el catolicismo cuando uno se equivoca o le va mal debe reflexionar y buscar causas para mejorar. En la escatología evangélica ya todo está escrito. Si ganan el mundial es porque Dios así lo quiso. Y si pierden estrepitosamente como ahora es porque los tiempos de Dios son perfectos...En tales condiciones el jugador nunca es responsable, en última instancia, de los malos resultados. Se busca ganar y mejorar, pero siempre pensando en que pase lo que pase todo está en manos de Dios quien de antemano determina lo que va a pasar.
3. El evangelismo que llega a Brasil (y al resto de América Latina) es individualista. Es una religiosidad que articula la noción calvinista del esfuerzo individual como devoción por Dios, con la teología de la prosperidad neopentecostal. El evangélico privilegia lo individual frente a lo colectivo. La salvación es de cada uno. El fútbol brasileño de los Pelé, Garrincha, Zico, Ronaldo, Romario, Rivaldo y Ronaldinho (cuando Brasil era insuperable en la cancha) tenía un componente profundamente colectivo tanto en su aspecto táctico como estético. Cosa muy difícil de cultivar hoy en jugadores evangélicos que se ven a sí mismos como actores individuales cada uno en búsqueda de su salvación privada.
4. El evangelismo es severo y castigador. Mientras que el catolicismo (sincrético) que imperaba en Brasil era abierto y matizado. Esto amplía la creatividad y la búsqueda de distintas opciones. El futbolista brasileño del jogo bonito era ante todo creativo. Veía los partidos cerrados como algo a superar creando e inventando jugadas. Hoy, con jugadores evangélicos, la selección brasileña luce predecible y sin imaginación.
En fin, invito a que sigan el debate que hay hoy en Brasil en relación a lo que consideran son los efectos nocivos del evangelismo en la identidad de su fútbol. Porque ese debate puede extrapolarse a muchos otros ámbitos de esa sociedad. Y, por tanto, a cualquier otro país latinoamericano donde el evangelismo haya sustituido a la matriz católica (sincrética) como religiosidad mayoritaria. Al final, estos discursos de odio, vaciamiento democrático y destrucción de lo público que vemos en nuestros países no vienen de la nada.
gerade auf dieses video gestoßen bei dem es nur um fouls von romero aus den letzten drei spielen geht für die es keine einzige karte gab und das ist nur von einem spieler hahah